'Diferente de los otros', la primera película de temática gay

Anders als die Andern, producida en 1919, habla de las dificultades de una pareja de gays acorralada por las leyes y el rechazo social.

Anders als die Andern

Alemania, 1918. Comienza la República de Weimar después de la Gran Guerra. La censura queda abolida y un director de cine, Richard Oswald, y un sexólogo, Magnus Hirschfeld, ambos homosexuales, deciden hacer una película a favor de los derechos de los gays en Alemania. Un colectivo fuertemente golpeado con el famoso artículo 175 del código penal alemán, que es el verdadero protagonista de la historia. Anders als die Andern (en España con el nombre de Diferente de los otros), fue el título de esta película estrenada en 1920.

En ese momento las leyes en Alemania castigaban duramente al colectivo homosexual, incluso llegando en ocasiones a la castración, aludiendo que las relaciones homosexuales suponían un peligro para la salud pública. Por tanto no era un momento especialmente propicio para hacer una película de estas características.

Hirschfeld había desarrollado la teoría del tercer sexo y defendía la transexualidad y la libertad de género. Desde el Institut für Sexualwissenschaft (Instituto para el estudio de la sexualidad), ubicado en Berlín, creó una plataforma a favor de la abolición del artículo 175, que contó con el respaldo de intelectuales muy importantes como Albert Einstein. Hermann Hesse o Thomas Mann, entre otros.

El escándalo después del estreno de la película agitó a la opinión pública alemana de tal forma que la censura volvió en 1920. Una mala noticia para los creadores alemanes del momento. El filme fue prohibido en los canales de exhibición pero, sin embargo, se permitió que la vieran médicos e investigadores.

Conrad Veidt es el actor más destacado del filme, aunque no fue hasta su siguiente película, El gabinete del Dr. Caligari, cuando fue consagrado como estrella fulgurante del momento. Después llegaron los nazis al poder y comenzó la brutal represión, y lo que el colectivo había ganado en la república de Weimar, se perdió en un abrir y cerrar de ojos. Se destruyó el Instituto para el estudio de la sexualidad con todos los libros de su excelsa biblioteca –una de las más importantes de Europa–, se quemaron todas las películas y se persiguió implacablemente a todos los “diferentes”, ampliando los delitos que aparecían en el artículo 175. Unos 100.000 homosexuales fueron fichados y condenados desde 1936 hasta el final del nazismo.

Sin embargo, se encontraron con alguna dificultad como el propio Conrad Veidt, que tenía miles de seguidores en Alemania y no se le podía discriminar por razones étnicas, ya que era alemán “puro”, así que los nazis iniciaron una campaña de desprestigio contra él, aprovechando que había interpretado a un personaje judío en una película inglesa.

Veidt sabía que la Gestapo iba tras de él y tuvo que huir a Londres y después a Hollywood, donde hizo películas inolvidables como Casablanca (1942), donde interpreta al mayor Heinrich Strasser, El espía negro (1939) o El ladrón de Bagdad (1940). Por su parte, Osvald y Hirschfeld, de origen judío, tuvieron que huir al exilio.

La cinta se dio por perdida hasta 1970, cuando apareció en Munich una copia con subtítulos ucranianos. Se restauró y completó con fotos fijas utilizando el programa de recuperación de películas clásicas perdidas de la Universidad de California Los Ángeles (UCLA).

Hay un dato revelador después de conocer la historia de esa película. Y es que no fue hasta 1994 cuando se derogaron las leyes alemanas que criminalizaban a las personas por razones sexuales, 75 años después de estrenarse la película. Un dato que habla a las claras de las dificultades del colectivo LGTB por reclamar sus derechos durante el siglo XX y que aún hoy continúan haciendo.

En 1961 se estrenó en Reino Unido la película Victim, basada en el argumento de Diferente de los otros.

La película

¿Te interesa el contenido?