Marilyn Monroe, la obsesión del fotógrafo Bert Stern

Stern fue la última persona que fotografió a la actriz antes de su fallecimiento y aún conserva la obsesión por la musa y su última sesión de fotos.

marilyn rosas16/04/2013 – Mª Jesús Romero Nunca habría pensado, que gracias a la sesión fotográfica que le consiguió su amigo Stanley Kubrick con la entonces joven promesa del cine Sue Lyon, le abriría tantas puertas que le conducirían a grandes reconocimientos y numerosos éxitos. Las gafas de sol rojas en forma de corazón que le compró a la actriz de Lolita, se convirtieron en un icono de moda durante décadas, que se han terminado alargando hasta nuestros días.

"Me lo pasaba en grande. La vida era todo trabajo. El trabajo era todo vida" confesó el fotógrafo de 83 años en Bert Stern: Original Mad Man, el documental sobre su trabajo y su pasión por las mujeres recién estrenado y que es obra de su novia Shannah Laumeister, que tiene 40 años menos que él.

'The last sitting': la última sesión de Marilyn

Stern fue haciéndose cada vez más famoso gracias a su revolución conceptual de la publicidad. El respeto por sus anuncios le dio acceso a grandes figuras del cine como Elisabeth Taylor, Audrey Hepburn, Sophia Loren, Twiggy, y la que terminó siendo su obsesión, Marilyn Monroe.

El documental coincidió con una exposición de la galería Staley-Wise en la que se encontraba la fotografía más representativa que marcó la carrera del artista: es la imagen reflejada en un espejo del fotógrafo, sentado en la cama al lado de Marilyn Monroe. La foto es parte de una de las sesiones más populares de la musa, The Last Sitting realizada para Vogue en junio y julio. La actriz perdió la vida el 5 de agosto por una sobredosis de pastillas. Era la primera vez que Marilyn posaba para la revista, que entró en imprenta unas horas después de que la actriz apareciera muerta.

El fotógrafo insistió en que la actriz no llevase maquillaje en dicha sesión, y la estrella censuró algunas fotos tachando con rotulador naranja algunos negativos, y en ocasiones se aseguraba de que ciertas fotos no saliesen a la luz, rayando el negativo con una horquilla. "Detrás de las cruces había una mujer riendo, natural... Me pregunto por qué las tachó" comentó dudoso el artista. 'Crucifixión', así llamó a la foto más majestuosa de la exposición, en la que aparecía Marilyn desnuda y sujetando una tela transparente delante y tachada con una cruz naranja justo en medio. Cree que la marca naranja de Marilyn sobre blanco y negro no podía ser casual. "Ella o algo dentro de ella estaba haciendo arte", dijo.

Varias ediciones limitadas fueron subastadas mientras que algunas reproducciones se venden entre los 7500 y los 30.000 dólares.

Una mala racha y un fracaso anunciado

marilyn desnudaCompletamente absorbido por las drogas, Stern dejó de trabajar y se vino a España en 1973, en concreto a Mijas a vivir con un amigo para rehabilitarse y superar un tormentoso divorcio.

Tras un largo periodo de recuperación volvió a la publicidad y se aventuró en una recreación para la revista New York, sobre la última sesión de Marilyn pero con Lindsay Lohan. El éxito no fue para nada el esperado, pero las críticas de fotógrafos le llovieron, recalcando que se sienten apenados por el "sacrilegio" que Stern había hecho con su propio trabajo.

El famoso artista, aún obsesionado con la musa del cine, y desvela que intentó besarla aunque no tuvo éxito debido a que ella le rechazó. Confiesa que "habría dejado su vida entera si la actriz le hubiese pedido que se fueran al desierto", mientras recalcaba que "las mujeres son todo... El hombre es sólo un músculo".

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