Antonio Hens: 'El turismo sexual en Cuba es una cuestión voluntaria de quienes se prostituyen'

Con ocasión del, esperamos, inminente estreno en España de La Partida, la última película de Antonio Hens, Cáscara amarga ha tenido ocasión de hablar con él y preguntarle sobre su último trabajo tras las cámaras.

31/07/2013 - Eduardo Nabal | La partida es un proyecto que llevabas acariciando mucho tiempo. ¿La rodaste en Cuba porque la querías hacer allí o porque la industria española anda de capa caída?

La partida se rueda en Cuba porque es la historia de dos personajes cubanos que no pueden escapar de su situación social. Es decir, que habla de su realidad social, es decir, que obligatoriamente había que rodarla allí o en cualquier otro lugar donde pudiera reproducirse esa herramienta.

Tu relación con el país y las instituciones cubanas no sé cómo es ahora pero tu punto de vista parece bastante crítico. No obstante en el reparto esta Mirta Ibarra (la mujer de Tomás Gutiérrez Alea) como un personaje importante.

Yo he coproducido varias películas con el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) y mi relación es buena. La película no es crítica ni deja de serlo no es una película más que se posicione a favor o en contra del sistema allí establecido, no es solo que se posicione a favor o en contra del sistema allí establecido, es solo un retrato de dos personajes posibles. Son personajes marginales y creo que eso queda claro. Que no todo el mundo vive como Yosvani y Reinier, más bien al contrario. Me interesa solamente este tipo de personajes que podrían encontrarse con otras características en las calles de San Francisco o en las calles de Sevilla. La elección de Cuba es por su peculiaridad y por mi conocimiento previo de lugar.

Las calles de la Habana parecen una mezcla de infierno y paraíso. ¿Sigue habiendo mucho turismo sexual?

Sí, claro. Aprovechando las necesidades de la población se ha desarrollado una gran afluencia de turistas que buscan sexo. Eso no es infernal, pues no existe trata ni explotación, es una cuestión voluntaria de quienes se prostituyen.

Muestran de nuevo la mirada de un adolescente. ¿Porque no te llevaste a Israel Rodríguez? ¿O querías un chico cubano?

Reinier Diaz es el Isreal Rodriguez de la Habana... de hecho después del rodaje invité a Reinier a venir a España y le presenté a Israel. Se cayeron de maravilla desde el primer momento y trabaron amistad.

Clandestinos causó mucha polémica y no tuvo la acogida de tu mediometraje En malas compañias. No obstante, las pocas imágenes que hemos podido ver de la película La partida prometen no defraudar.

La partida no es un boutade como Clandesintos; es una película mínima, un retrato de dos personajes. La mirada es contemplativa, menos narrativa, y tal vez carezca de imágenes fuertes como Clandestinos. Tiene situaciones muy fuertes; eso sí, tampoco es una película complaciente. A ver cómo se lo toma el público aquí.

¿Por qué elegiste a Toni Cantó? ¿Fue antes o después de que entrara en política y se metiera en polémicas?

Fue antes de 2011 cuanto Toni Cantó fue elegido como representante de los ciudadanos. Lo elegí porque necesitaba construir un personaje de un entrenador de fútbol de un equipo nacional español. Es decir, necesitaba a alguien que jugara lo suficientemente bien al fútbol como para dar el pego por cámara, y Toni juega muy bien. Además necesitaba un cliente para Reinier el actor ideal, su elección represente de los ciudadanos.

Es curiosa la reacción de la gente al ver a gays masculinos, y los de tu película lo son. Parece más dispuesta a volar con Los amantes pasajeros que a entrar en un mundo de sexo, sudor y lágrimas. No obstante el cariño que muestras hacia los personajes y la polémica vuelven a estar servidas. ¿Consideras La partida como una deuda contigo mismo, con los cubanos o una vuelta por la puerta grande?

No tengo ninguna deuda con nadie. Ayudé a dos directores cubanos con películas como Boleto al paraíso o Verde, verde. Tampoco es una vuelta al cine por la puerta grande porque la elección del tema y la manera de narrarlo hacer esta película un producto raro, marginal y, hasta cierto punto, de nicho estrecho. Es una historia que quería contar porque el personajes del prostituto masculino de las relaciones amorosos entre los hombres en entornos muy machistas.

¿El fútbol funciona como metáfora de algo? ¿Fetichismo, ganas de escapar o de llevar una vida mejor?

No es una metáfora, sino una posibilidad de que uno de los dos personas protagonistas tiene para salir del círculo vicioso está encerrada. Es además una circunstancia novedosa en la descripción de la realidad cubana donde el fútbol comienzo a cobrar importancia frente a la tradicional "Pelota" (béisbol).

Hay imágenes muy hermosas de la Habana. No obstante, en el ambiente, se respira extorsión y ganas de escapar...

La Habana es así. Testigo de un pasado esplendoroso pero ajada por la falta de reparaciones, ese es el ambiente que habitan los personajes. La Habana de la desolación, de la falta de esperanza...

Al contrario que tus anteriores trabajos La partida deja una sensación de tristeza que entronca con las primeras películas de Pasolini. Cuando ahora vemos aquí situaciones parecidas a diario. ¿Crees que es un factor o en contra de la acogida de La partida?

El público dirá. Yo creo que siempre es dura la contemplación de una tragedia, pero este es el destino que les espera a muchos de los personajes a nuestros personajes en la historia tal y como esté planteada. No creo que la catarsis marque o no el éxito de una película.

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