Mónica Martín: 'Ni los hombres son tan malos ni las mujeres tan buenas…'

Títeres es una historia de historias entrelazadas que desembocan en un final donde se comprueba como todos los personajes son marionetas, movidas por unos hilos invisibles.

14/10/2011 - A. G. | Títeres es un libro muy ágil que con sólo leer su contraportada, su prólogo y sus dos primeras páginas, quedas enganchado, irremediablemente. Títeres parte de la noticia de la desaparición de un magnate del mundo empresarial y de cómo su hija, una joven ejecutiva recibe la noticia se va adentrando poco a poco en un mundo oscuro de sexo e intrigas familiares.
Rozando un lenguaje escandalosamente poético lleno de epítetos y metáforas actuales sigue los pasos de su protagonista, en sus escarceos a los bajos fondos de aquellas ciudades donde va dejando una imagen de femme fatale, seca, arisca y en ocasiones altiva, buscando sexo salvaje, de pago donde no le hagan demasiadas preguntas, dando una imagen de ejecutiva agresiva que se ilusiona en cada una de estas relaciones que se va encontrado motivada por cierta dependencia afectiva consecuencia de los fríos planes de su padre, Álex a la hora de educarla y convertir su vida y la de su hermano gemelo en una auténtica competición por la búsqueda de un digno sucesor al frente de su imperio.

Títeres es una historia de historias entrelazadas que desembocan en un final donde se comprueba como todos los personajes son marionetas, movidas por unos hilos invisibles. En la mayoría de los casos estos hilos son el poder, el dinero, en otros, los recuerdos, el cariño o la búsqueda de ser uno mismo. Odio e independencia, necesidad y lujuria son términos que se abrazan por momentos.

Mónica Martín gana con tan solo doce años su primer premio de poesía y pronto le siguen varios premios con relatos cortos en la localidad donde reside, Alcalá de Henares. Publica en 2006 su primera novela Sin Control y colabora en la obra El espejo de los deseos de relatos cortos, y le seguirán Visibilidad o Grandes Éxitos y Pequeños Fracasos. Mónica endulza su obra con un lenguaje claro y directo, actual que bien podría ser válido en poesía moderna rama en la que quizá en un futuro nos de muchas más gratas sorpresas dominando el verdadero significado y sentido de las palabras que utiliza.

Mónica, es quizá extraño encontrarse a un personaje tan frío y a la vez con tanta necesidad de cariño como la protagonista de Títeres , ¿Por qué una protagonista sin nombre? ¿Podría llamarse Mónica?

La protagonista ha sido tan anulada por su familia que el hecho de que no tenga nombre no es fortuito, es un símbolo dentro de la novela. En el fondo lo que se está transmitiendo es que ha perdido su propia identidad como persona.

En ningún caso podría llamarse Mónica. Estoy agradecida con mi trayectoria vital y las personas que realmente me conocen saben que soy una persona altamente pasional y emocional. Simplemente me apetecía desarrollar un personaje que se escondiera en esa aparente frialdad cuando lo que realmente hay detrás es alguien muy necesitado, tan solo, de cariño.

Nuestra protagonista podría considerarse bisexual a tenor de las relaciones que mantiene, sin embargo ¿Podrían entenderse estas como simples accesorios en su vida sexual?

La protagonista es lesbiana. El motivo por el que mantiene relaciones sexuales con hombres es porque le encanta practicar sexo, lo entiende como una forma de comunicación cuando las palabras no le alcanzan. Está tan desdibujada de la realidad que no sabe manejarse en las distancias cortas. No diferencia la amistad de la atracción, el cariño de la violencia, ni el odio del sexo.

Karina es un personaje enigmático al que sin embargo le coges más cariño que a la protagonista, pese a que su papel es secundario. ¿Merecería quizá más importancia?

Lo que he intentado con esta novela es romper un poco estos esquemas de numeración de tramas y personajes. Todos los personajes y sus respectivas historias son importantes, de ahí que la voz del narrador vaya pasando por cada uno de ellos, como si fuera un micrófono por el que todos quieren hablar.Títeres es una novela coral.
Karina es el motivo por el cual empecé a escribir este libro. No podía quitarme su imagen de la cabeza.

Los personajes masculinos, a todas luces son los malos en este libro. ¿Somos los hombres en realidad como en Títeres ?

Bueno también hay alguna que otra perversa dentro la novela, aunque si es cierto que la voz cantante, en cuanto a maldades se refiere, la lleva el género masculino.
Ni los hombres son tan malos ni las mujeres tan buenas…

La novela no hace apenas alusión a la necesidad, sin embargo, los deseos de la protagonista son una continua necesidad para ella, necesidad sobre todo de cariño, necesidad de una mujer a su lado ¿Podríamos confundir necesidad con amor?

Muchas veces lo hacemos, confundir necesidad con amor. Sobre todo en esta cultura en la que hemos crecido, en la que ponemos desde bien pequeños a los demás a nuestro servicio a cambio de satisfacer los más absurdos caprichos.

En Títeres el poder parece conducir a la protagonista a un armario casi perpetuo en una persona que tiene más que clara su sexualidad, ¿es la dinámica del dinero tan poderosa?

Lo es, siempre he dicho una frase que viniendo de alguien como yo que no tiene un duro tiene gracia. Siempre digo: el dinero es un problema, cuando no lo tienes porque lo necesitas, cuando lo tienes porque también lo necesitas.

Segundas partes nunca fueron buenas, dicen, pero hay personajes que aparecen inconclusos ¿se podría dar la opción a más Títeres?

Esta es la tercera vez que me lo preguntan o sugieren, empezaré a planteármelo seriamente. No soy autora de segundas partes, siempre he pensado que para escribir una saga memorable hay que ser un genio, no digo tener cierto talento, hay que ser como Tolkien y como no me tengo entre ese elenco, la verdad, un secreto entre nosotros, no me atrevo. Aunque sí que es verdad que puede dar lugar a una segunda parte escandalosamente bella.

Mónica Martín ha escrito en alguna ocasión poesía, sin lugar a dudas se le da muy bien, pues esta novela destila metáforas muy poéticas constantemente ¿Piensas como poeta mientras escribes prosa? ¿Algún libro de poemas entre tus futuros proyectos?

Pienso prosa mientras escribo poesía. Ya he escrito un libro de poesía que se distribuye de forme gratuita en internet, se titula An-verso. Jugando con el sonido.
Me gustaría volver a abordar de nuevo la poesía, me llama mucho. Lo meteré entre mis planes en un futuro cercano.

Tu trayectoria como escritora muestra lo comprometida que estás con la igualdad del colectivo ¿Qué piensas del recurso al Constitucional de la ley de matrimonio homosexual?

Creo que es una agresión hacia el colectivo, que no es más que un conjunto de ciudadanos que cumplen con sus obligaciones como el resto de la sociedad. Me parece una actitud partidista en busca del voto de una minoría que continua segregándonos a causa de nuestra orientación sexual o de género.

Esta es mi pregunta para ellos ¿El día que nos quitéis nuestros derechos dejaremos de pagar los mismos impuestos que el resto de la sociedad?

Títeres está publicado por la Editorial Stonewall, consigue desde aquí tu ejemplar.

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