Agustín Gómez Arcos, literato gay, exiliado y reeditado

El año pasado y posiblemente este también son los años del reconocimiento definitivo por estos lares del escritor almeriense afincado en París, Agustín Gómez Arcos, con la traducción de sus mejores y más provocadoras novelas donde retrató a una España empobrecida, pacata y sumida en el temor.

Agustín Gomez Arcos04/01/2014 - Eduardo Nabal Ya se encuentran a disposición del público la mayoría de las novelas, excelentemente traducidas, de este escritor republicano, gay y maldito que jugó de forma magistral con la transgresión, no solo en la temática de sus obras —la cárcel, las relaciones entre varones, el incesto, la retaguardia...—, sino que también introdujo un barroquismo en el lenguaje difícil de superar en su brillantez y su uso de las palabras. Dotado de un léxico excepcional, el autor de El cordero carnívoro retrató como pocos la España negra, machista, beata y corrupta. Sus virulentos alegatos contra el franquismo y el silencio de la posguerra resultan ser además verdaderas obras maestras de la narrativa moderna y experimental.

Un andaluz universal que ocupa el lado de la diversidad sexual y la reivindicación de la diferencia y la lucha social al lado de figuras de la cultura del siglo pasado como Luis Buñuel o Manuel Puig, reconocidos en muchos países del mundo.

Excelentemente traducido al castellano, Arcos fue también dramaturgo y poeta, pero su producción mas notable son esas novelas como El niño pan o Ana no, donde, con un uso hipnótico y desgarrado de la lengua, da voz a la España de los vencidos.

Gómez Arcos mantuvo una relación tensa con su país de origen y, aunque algunas de sus obras de teatro, herederas del esperpento y de la dramaturgia del absurdo, llegaron a ver la luz, no ocurrió lo mismo con novelas tan llenas de amor y sexualidad como El cordero carnívoro o Escenas de la baja Baviera, donde narra sin pudor el amor entre hombres en un entorno gris y opresivo.

Gómez Arcos vuelve a librerías y bibliotecas de manos de la editorial Cabaret Voltaire y lo hace por la puerta grande.

¿Te interesa el contenido?