Vuelve a las librerías lo mejor del escritor maldito James Purdy

Aunque su periplo es mas accidentado y no tuvo tanto éxito como Tennesse Williams o Truman Capote, James Purdy, fallecido el año pasado, es uno de los nombres más originales y provocativos de la literatura gay, iniciática y gótica de la segunda mitad del siglo XX.

Habitaciones exiguas20/01/2014 - Eduardo Nabal La reedición de la magnífica Habitaciones exiguas, probablemente la obra más osada de este excepcional narrador, ha vuelto a poner de actualidad el nombre de James Purdy, autor tentado por cierta crudez al tiempo que una reivindicación muy particular del amor gay en los años cincuenta o sesenta, que dio lugar a joyas como la juvenil Malcom o la crepuscular Vivo en mi tumba, una novela corta sobre las heridas emocionales de la guerra y el descubrimiento tardío del amor homosexual.

Recién reeditada por Destino, Habitaciones exiguas habla de amor y desamor, desgarro y recuerdos y también contiene episodios de sadomasoquismo y claustrofobia en una historia de dos personajes y un lugar.

Pero Purdy ha sido autor de una amplia obra narrativa, no siempre bien acogida, con novelas tan brillantes como Junto a las estrellas y otras más apegadas a la tradición de la narrativa sureña de la época. Sus personajes enfermizos recuerdan levemente a las criaturas de Williams, McCullers o Capote, pero Purdy lucha por entender lo urbano en lo que se vió inmerso desde muy joven. Azote de la doble moral y excéptico del american way of life, Purdy, sobre todo al final de su carrera, exploró el uso literario de la lengua y las voces silenciadas de la literatura estadounidense. Un autor irregular pero apasionante al que el tiempo devolverá a su lugar.

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