El 'reggaeton' lésbico da voz a la mujer en vez de denigrarla

La artista lesbiana argentina Chocolate propone una variante del reggaeton donde cambia totalmente el significado y el sentido de este género musical.

reggaeton lesbicoDesde la Gasolina de Daddy Yankee hasta la Danza Kuduro de Don Omar de todos es sabido que el reggaeton es un género que denigra a la mujer en todas sus letras. Por no mencionar la escenificación de sus vídeos, un hombre rodeado de mujeres que bailan de manera más que provocativa a su alrededor. Pero ¿qué pasaría si le diéramos la vuelta y fuese la mujer quien tomase el control de las letras?  

La regugaetonera argentina y lesbiana Chocolate propone eso. Con su primer single “Lo que las mujeres quieren” pretende dirigirse a la imagen de hombre masculino predominante en el reggaeton, diciéndoles lo que las mujeres realmente desean: "Hey reguetonero macho, escucha lo que digo /Que de mujeres no sabes, ahora aprenderás conmigo/ Empezaremos erradicando algunos conceptos /Lo del tamaño no es clave vamos a ser honestos/ Una mujer prefiere dos dedos bien puestos”.  

Chocolate sigue el mismo patrón que el reggaeton de siempre, mujeres bailando a su alrededor mostrando toda su sensualidad, pero dándole la vuelta al significado de las letras. Lo que ella pretende mostrar es un género que en vez de denigrar y sexualidad a la mujer la empodere, obedeciendo a un pequeño e incipiente sector feminista que defiende este tipo de música. Y no es la única ya que la bloggera y feminista española June Fernández en más de una ocasión ya ha hablado del reggaeton queer: “en el que los roles y los géneros sean intercambiables, los hombres ofrezcan el trasero a las mujeres, en el que chicas bailen con chicas no para la mirada masculina sino para su propio gozo, y los chicos (al margen de su opción sexual) también se animen a tocarse”.   

De la misma manera, la columnista colombiana y feminista Catalina Ruiz-Navarro defendió al género diciendo que para ella el 'twerking' no era algo violento: “Son muchos los bailes que tienen la función social de cortejo, desde el vals hasta el reggaeton. A mi me gusta mover el culo al bailar, 'perreo' que llaman, y no creo que hacerlo deba ser tomado como una invitación a propasarse, de la misma manera que una minifalda y un escote no son una invitación”.  

Puede que el machismo que rodea al reggaeton sea una cuestión subjetiva y dependa del entorno cultural, o simplemente sea una manera de interpretar un baile como cualquier otro. Lo que sí es verdad es que Chocolate ha conseguido cambiar esa parte del género por la que siempre ha sido tan criticado.  

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