La Copa Mundial de Críquet de 2015 muestra su compromiso para sensibilizar en torno al VIH

En 13 partidos de la Copa Mundial de Críquet del ICC 2015, entre ellos la final —que se disputa el 29 de marzo—, se despliega la campaña Think Wise, fruto de una asociación entre el Consejo Internacional de Críquet (ICC), ONUSIDA y UNICEF, para apoyar los esfuerzos mundiales destinados a poner fin a la epidemia de sida.

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En el torneo, que se disputa en Australia y Nueva Zelanda, numerosos jugadores y demás miembros de las delegaciones están contribuyendo a la sensibilización acerca del VIH, en un esfuerzo por eliminar la discriminación y aumentar la solidaridad para poner fin a la epidemia de sida.

"El críquet es uno de los deportes más populares del mundo y los astros de este deporte tienen un poder real para inspirar a los jóvenes y compartir conocimientos sobre el VIH", afirmó el director ejecutivo adjunto de ONUSIDA, Jan Beagle. "El apoyo del mundo del críquet muestra que el fin de la epidemia de sida es un objetivo común para gentes de todos los ámbitos de la vida."

think wise kumarKumar SangakkaraDurante todo el torneo, los árbitros lucen en su camiseta el logotipo de Think Wise y un mensaje de vídeo de Kumar Sangakkara —embajador de la Copa Mundial de Críquet 2015 y legendario bateador de Sri Lanka— se proyecta en las pantallas gigantes de los estadios. Los jugadores y demás miembros de las delegaciones llevarán lazos rojos en la final para mostrar su apoyo y solidaridad hacia las personas que viven con el VIH o se ven afectadas por él.

JP Duminy, Aaron Phangiso, Kyle Abbott y Wayne Parnell de la selección nacional sudafricana de críquet saltaron al terreno de juego con un grupo de jóvenes en Eden Park (Auckland) para alentar al público más joven a que se informe más sobre el VIH. Este acto especial, organizado por los asociados de Think Wise, junto con la Fundación de Respuesta al Sida de Nueva Zelanda, Positive Women, Inc. y Body Positive de Nueva Zelanda, forma parte de las acciones para llevar a primer plano la cuestión del sida entre los adolescentes.

"Los adolescentes de entre 10 y 19 años son el único grupo de edad en que las muertes debidas al sida no están disminuyendo", dijo Craig McClure, responsable del área de VIH/Sida y director asociado de Programas de UNICEF. "El estigma y la discriminación son importantes obstáculos para el diagnóstico precoz, el tratamiento y la atención entre los adolescentes. Podemos y debemos eliminar la vergüenza que va unida a un diagnóstico positivo".

Los jugadores de Sudáfrica charlaron con los aficionados más jóvenes sobre la manera en que el VIH ha afectado a la vida de millones de personas en su país. El jugador JP Duminy declaró: "El VIH es un problema grave en mi país, pero no importa en qué parte del mundo estés: es importante conocer algunos datos sobre el VIH. Nosotros podemos servirnos del espíritu del críquet para ayudar a romper el estigma y la discriminación en torno a esa enfermedad".

Alentando a los aficionados a combinar su pasión por el críquet con una pasión por la lucha contra el VIH, los jugadores de Sudáfrica también ofrecen a los jóvenes que siguen el torneo una sesión de entrenamiento especializado con consejos sobre cómo mejorar su técnica de bateo, lanzamiento y fildeo.

En 2013, había unos 35 millones de personas que vivían con el VIH a escala mundial, muchos de los cuales residían en los principales países amantes del críquet, como la India y Sudáfrica. El VIH afecta especialmente a los jóvenes. En 2013, se produjeron 250 000 nuevas infecciones entre adolescentes y el sida fue la segunda causa de muerte mundial entre los adolescentes.

Muchos de los partidos tienen lugar en Nueva Zelanda, que cuenta con un sólido programa de prevención del VIH y donde la prevalencia del VIH sigue siendo baja. Pese a ese éxito, las personas que viven con el VIH continúan sufriendo estigma y discriminación. Una reciente encuesta realizada por organizaciones del ámbito del sida de Nueva Zelanda puso de manifiesto que el 50 % de los encuestados se sentirían incómodos al comer una comida preparada por alguien con VIH.

"Como Nueva Zelanda tiene una baja prevalencia de VIH se tiende a pensar que el sida aquí no existe, por lo que vivir con el VIH puede ser una experiencia de un enorme aislamiento", afirmó Jane Bruning, de Positive Women Inc. "Iniciativas como Think Wise contribuyen a una mayor sensibilización, lo que ayuda a reducir el estigma y la discriminación relacionados con el VIH."

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