David Cameron rechaza asistir a los JJOO de Invierno de Sochi

El premier británico expresa de este modo su desacuerdo con la política de antipropaganda homosexual emprendida por el Ejecutivo del presidente ruso, Vladimir Putin. Reino Unido exige a Rusia que respete los derechos del colectivo LGTB.

26/12/2013 - Marcos Fernández El primer ministro británico dice "no" a Vladimir Putin. Declina la invitación para asistir a los JJOO de Invierno que se celebran en mes y medio en la localidad rusa de Sochi. David Cameron argumenta que no hay ningún tipo de boicot por parte de Reino Unido a esta cita olímpica y asegura que su ausencia se debe a una apretada agenda para el mes de febrero. Sin embargo, los políticos británicos han expresado en público, incluidos los conservadores de Cameron, su oposición frontal a la política de persecución emprendida por la cúpula política rusa contra la comunidad homosexual del país.

Según 'The Independent', David Cameron "apuesta por el entendimiento entre personas y no por el boicot". Esta misma fuente reitera que la decisión del premier británico viene de largo, en concreto, del pasado mes de septiembre. En esa fecha ya habría comunicado a nivel personal a Putin, durante la Cumbre del G-20, que no asistiría a Sochi.

Sin embargo, Downing Street ha esperado hasta este lunes para anunciar oficialmente la ausencia del primer ministro Cameron en la cita olímpica de invierno, una falta que no debería pasar por excepcional ya que, por regla general, pocas veces un jefe de Gobierno en Reino Unido ha confimardo su asistencia a unos JJOO de Invierno.

Si nos retrotraemos en el tiempo, Putin sí asistió a los JJOO de verano de Londres 2012, donde Reino Unido superó en el medallero a Rusia, quedando en tercer lugar. A pesar de la ausencia de Cameron sí acudirán a Rusia su ministra para el Deporte, Helen Grant y también la secretaria de Cultura, Maria Miller. Y es que ambas trabajan mano a mano en el departamento gubernamental por la Igualdad.

La noticia de Downing Street coincide con el apoyo de Obama a sus deportistas LGTB, que representarán en buena medida a EEUU en los JJOO de Invierno de Sochi. Ni Obama ni su esposa ni el vicepresidente acudirán a la cita con el deporte blanco de febrero. Esto no sucedía desde el año 2000. Tampoco lo hará el presidente francés, François Hollande, en señal de protesta por la política de antipropaganda gay emprendida por Putin. Su homólogo alemán, el presidente Gauck, también ha declinado la invitación. La canciller Merkel todavía sopesa qué hacer. Viviane Reding, comisaria de Justicia de la UE, tampoco viajará a Sochi. Lo ha confirmado en su cuenta de Twitter en defensa "de los derechos de las minorías, maltratadas por la actual legislación rusa". Esta fue aprobada el pasado mes de junio.

En medio de la polémica, Vladimir Putin ha vuelto a dar un paso al frente para defender su política y asegura que la ley de antipropaganda gay protege a Rusia de "la destrucción de los valores tradicionales".

 

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