"Los actores somos muy paranoicos"

El actor de 42 años es conocido por sus papeles en series como La pecera de Eva, Gran reserva o el biopic de Carmina Ordóñez.

mauricio bautista 2Empezaste muy joven en esto. ¿Cómo se le dice a la familia: “papá, mamá, quiero ser actor”?

En mi caso fue un drama. Estaba estudiando derecho y me apunte a un cursillo de teatro allí en Granada. Me picó tanto el gusanillo que me dije: “esto es lo que yo quiero ser en la vida”. Ahorré dinero, trabajando de camarero, y vine a Madrid para hacer las pruebas de admisión en la escuela. A todo esto, mi familia no se enteró de nada hasta que me cogieron, y ya, ahí, dije “se lo tengo que decir sí o sí”.

Y ¿cómo se lo tomaron?

Al principio no muy bien. Luego se han dado cuenta, con el pasar de los años, que esta es como otra profesión cualquiera.

Has trabajo en distintos registros tanto en teatro, cine o TV. ¿Eres actor de método?

Lo del método es algo que se estudia. Pero cada personaje, cada trabajo, es diferente. No es lo mismo hacer una comedia que un drama. Siempre se intenta trabajar con verdad, sobre todo de cara al otro compañero.

Alguna vez has sido tú quien le ha dicho al director "¿repetimos?"

Una vez hecho el trabajo, si tienes muchas confianza, sí. Yo hice una serie que rozaba los 400 capítulos y el vínculo con el director era muy fuerte, muchas horas y mucha complicidad. Ahí sí que me podía llegar a atrever a decirlo. Ahora, si te dan un par de capítulos o una escena, lógicamente no. Hay que confiar en el criterio del director. Los actores somos muy paranoicos y siempre tendemos a pensar que siempre puede haber otra toma mejor. Somos muy pesados en ese sentido.

En tu extensa carrera has trabajado bajo las órdenes de directores y directoras. ¿Es distinto trabajar para unos u otras?

Para nada. Es el hecho de la mirada de la persona, no del sexo.

¿Te gustaría dirigir?

He tenido alguna pequeña experiencia dirigiendo teatro, y alguna cosita privada con actores, pero de momento, no. Sí, sí me apetece y es algo que tengo en mente pero de momento estoy muy centrado en mi carrera de actor. Algún día daré ese paso.

En cualquier serie de televisión que se precie hay algún papel para ti. ¿Por qué crees que cuentan contigo?

Cada trabajo suma. Si lo haces medianamente bien, te llaman para otra cosa. Aparte que, aunque esté feo decirlo por mi parte, saben que no van a tener problemas en el plató, que voy a responder con rapidez. La experiencia va sumando. Y feliz que cuenten, y que cuenten más.

¿Es cierto que cuando hiciste de Ernesto Neyra para el biopic de Carmina de Mediaset aprendiste a bailar flamenco?

Sí. Bueno, aprendí unos cuantos pasitos. Además lo pasé muy bien. Nunca había estado en el Rocío y tuve la oportunidad de conocerlo. Estuve con un coro rociero, que oye, unos pasitos sí que me enseñaron. Todo lo que sale en la serie lo hice yo. Quiero decir, nadie me dobló en las escenas que salía bailando flamenco.

mauricio-bautista¿Alguna vez has dicho que "no" porque un personaje pudiera caer mal al público?

No, para nada. Todo lo contrario. Me encanta. El personaje que hice en Arrayan era un maltratador. El tipo tenía un taller. Obligaba a su mujer a que no saliera de casa. No la dejaba trabajar. A mí esos personajes me encantan. Están tan alejados de mí que me parece interesantísimo investigar qué tendrá esta gente en la cabeza para hacer eso. Asesinos, por ejemplo, son mucho más enriquecedores que un tío que va y viene de la oficina. Por eso soy actor, para interpretar a gente que no tiene nada que ver conmigo. Aparte que valoro mucho todo lo que me llega. Que alguien piense en ti para hacer un papel es de agradecer. Además, la situación está ahora como para decir que no a algún proyecto... Afortunadamente todo lo que cae en mis manos, hasta ahora, son guiones muy interesantes.

¿Dónde te encuentras mas cómodo: cine, televisión, teatro,…?

La televisión me encanta, el teatro me apasiona y cine hace mucho que no hago. Trabajar en cine es superinteresante. Cada medio tiene su punto.

Hace poco te pudimos ver en el teatro Alfill en el montaje Atrapados. ¿Cómo te convencieron para hacer esta obra en una especie de micro teatro?

Hace años hice en el teatro Lumière unas piezas cortitas y una de estas era de Alejandro Melero, director y autor de Atrapados. Ahí nos conocimos. Surgió una amistad. Me propuso desde el primer momento para el personaje y, en cuanto lo leí, le dije que quería hacerlo y preparamos el proyecto.

En la obra, hacías de un director de banco, Eduardo, con pocos escrúpulos. ¿Te basaste en alguien para hacer este personaje?

En nadie en concreto. La función, quitando las escenas del pasado que son la parte cómica, está basada en la situación de mucha gente. Como te he dicho antes, uno interpreta. No me gusta mucho no tener escrúpulos, pero como actor siempre intento saber el porqué. En este caso en concreto, poco a poco se va sabiendo por qué Eduardo actúa así, porque no quieren que sepan que él sabe ciertas cosas, porque sabe que el atracador es quien es. A lo largo de la función se va viendo la debilidad y la parte humana de mi personaje. El hecho de que sea un banco, pienso, que es circunstancial, no tanto el tema de la hipoteca… pero no cuento más.

Aparte del teatro, ¿te vamos a ver en televisión?

Sí, he participado en algunos capítulos de Ciega a citas. Y también en una miniserie para Televisión Española dirigida por García Querejeta y Jorge Sanchís. Son seis capítulos. Yo participo en los dos últimos como el Marqués de Peralias. Un serie de época.

¿Alguna vez has hecho de homosexual en algún papel?

Pues mira, curiosamente este último. Está dentro del armario, porque es un tipo de la clase de alta de aquella época, y hacia lo que tenia que hacer, contratar a prostitutas para aparentar tener novias, pero sí, hago de gay. Un personaje muy divertido.

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