Lo chungo, chunguito y chungazo es la ignorancia

El revuelo montado en GH VIP por las polémicas declaraciones de Los Chunguitos, que no han dejado títere con cabeza, es la muestra de dos cosas claramente identificables: La ignorancia y el montaje para subir las audiencias.

A Los Chunguitos se les calentaba la boca por momentos y han sido voceros de los prejuicios y estereotipos homofóbicos, machistas y retrógrados, sin pensar en ningún momento en el daño que pudieran ocasionar, incluso a sus conocidos y amigos gais.

La "ley gitana" no existe, la única ley que nos ampara a todos y todas es la Constitución y la de los Derechos Humanos, entre otras. Referirse a la supuesta ley gitana como las actuaciones de algunos gitanos ante determinadas situaciones es, cuanto menos, absurdo. De aplicarse la ley gitana, tal y como dicen algunos, probablemente Encarna y Toñi, de Azúcar Moreno y hermanas de Los Chunguitos, estarían en casa y no cantando.

Quiero decir con todo esto que, tan desafortunados comentarios como estos, "prefiero tener un hijo deforme o enfermo antes que maricón" o "que ser maricón es un delito ante la ley gitana", no sólo hacen daño a los ofendidos directamente; sino que también contribuyen a mermar la imagen social que se tiene de los gitanos, pareciendo que la Comunidad Gitana es primitiva, arcaica, machista, homófoba y que se rige por una supuesta ley gitana milenaria y ancestral que no existe.

Finalmente, Los Chunguitos fueron expulsados, pidieron perdón y eso les sitúa en lo que realmente son: personas y gitanos cabales y con algo de sentido común –aunque sea poco–.

Son muchos los frentes que tienen al colectivo LGTB (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales) en sus puntos de mira: insultos, agresiones, discriminaciones de todo tipo, etc. Estamos hartos y hartas de ser el chivo expiatorio de las frustraciones y de las demás movidas mentales que a veces tienen quienes se muestran como auténticos cavernícolas homófobos. Hasta en estos individuos, hay que reconocer la diversidad, porque a veces son personas muy formadas, como por ejemplo, obispos, ministros y demás alcurnia; mientras que, en otras ocasiones, los homófobos sólo son analfabetos. Por lo tanto, desearía que unos y otros tengan claro que, los únicos delitos que aquí se ven, son el de incitar al odio, el de la homofobia y el de no aceptar y respetar a los demás ya que son incapaces de aceptarse a sí mismos.

Salud y libertad... Y viva la diversidad.

Juan David Santiago es vocal de diversidad de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) y secretario general de la organización LGTB alicantina Diversitat.

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