El Movimiento LGTBI

En la segunda mitad del siglo XIX, algunas potencias occidentales, como Estados Unidos, el Imperio Británico o Alemania, continuaban considerando delito la fornicación entre varones. Pero, pese a las presiones y los miedos, algunas voces comenzaron a alzarse y, de modo casi inopinado, apareció una corriente destinada a cambiar la vida de las personas.

Tradicionalmente, cuando se habla del Movimiento LGTBI occidental, se suelen considerar tres etapas, aunque es evidente que nos encontramos ya en una cuarta fase.

1) Primera Etapa: Primer Movimiento Homosexual (1897-1940)

Se extiende desde 1897, con la fundación del Comité Científico Humanitario, hasta la Segunda Guerra Mundial. El Comité es considerado la primera organización homosexual del mundo y su objetivo era la eliminación del artículo 175 del código penal alemán, que sancionaba la homosexualidad. En estos momentos los conceptos de dignidad o igualdad no se contemplaban y el propósito básico era, más que lograr un respeto social –impensable entonces–, acabar con la criminalización.

2) Segunda Etapa: Movimiento Homófilo (1945-1969)

Abarca desde la Segunda Guerra Mundial hasta los Disturbios de Stonewall en 1969. Se le llamó movimiento homófilo a propuesta de Karl-GüntherHeimsoth, psicoanalista interesado en la homosexualidad. La homofilia pretendía ofrecer una imagen, ligada al amor y la atracción homoerótica, que fuese aceptable para la sociedad. Los grupos homófilos publicaron revistas para difundir conocimientos científicos sobre la homosexualidad y donde se tratase el tema desde un punto de vista positivo.

La segunda etapa supone un cambio en los objetivos que, ahora sí, persiguen respeto social. Algo a los que no es ajena la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.

3) Tercera Etapa: Movimiento de Liberación Gay/LGTB (1969-2000)

Arranca con los Disturbios de Stonewall (28 de junio de 1969). La sublevación de homosexuales y personas trans contra el acoso de la policía provocó una revuelta que se extendió por las calles del Village neoyorquino durante tres días. Fue el inicio de una formidable revolución conceptual. Hasta entonces lo habitual era vivir a escondidas, invisibles, “Pero esa noche, por primera vez, esa aquiescencia habitual se convirtió en resistencia violenta... Desde esa noche la vida de millones de gais y lesbianas, y la actitud hacia ellos de la cultura mayoritaria en la que vivían, cambió rápidamente. La gente empezó a aparecer en público como homosexuales exigiendo respeto” (Clendinen y Nagourney). Las personas LGTBI salieron del armario.

Aparecieron asociaciones reivindicando iguales derechos, como el Frente de Liberación Gay (GLF) y el Gay Activist Alliance, en Nueva York, o el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria en Francia. Pero la acción más emblemática de esta época, por cuanto supone el fin del ocultamiento y la vergüenza, son las Marchas del Orgullo. Las primeras de ellas, en 1970, trascurrieron en Nueva York y Los Ángeles. En España, Barcelona tomó la delantera un 28 de junio de 1977, sumándose Madrid al año siguiente.

La visibilidad trastoca la sociedad y los dogmas caen hechos añicos cuando, un 17 de mayo de 1990, la O.M.S retira la homosexualidad de la clasificación estadística internacional de enfermedades y otros problemas de salud. El mundo ya no volvería a ser igual.

4) Cuarta Etapa: Movimiento por la Igualdad Familiar y Movimiento Trans (2001-actualidad)

El cambio de milenio supone la consolidación de dos nuevos frentes reivindicativos.

4.1) De un lado, las personas Trans, que exigen un marco y un reconocimiento propios. Aunque integradas (y diluidas) en las siglas LGTBI, son conscientes –y buscan concienciar a la sociedad– de su problemática concreta y la necesidad de respuestas específicas. Ya en 1987 se constituye la Asociación Española de Transexuales (AET – Transexualia) y en los años posteriores se van articulando grupos diversos que buscan acabar con la opresión y el estigma social que sufren. El viaje a Italia de la activista Sylvia Rivera, para la Millennium March de 2000, donde fue aclamada como representante de las personas TLGB, supone un hito histórico. El siglo XXI alumbra el nacimiento de asociaciones de personas trans por toda la geografía europea (como la Association Nationale Transgenre en 2004 o ATA_Trans en 2007) aunque, de la magnitud del cambio, da idea más precisa el asociacionismo de familias de menores trans. Chrysallis (2013), Arelas o Fundación Daniela son, en España, buena prueba de ello.

El movimiento prodespatologización de las identidades trans se ha reforzado a lo largo de este tiempo y ha potenciado la demanda de leyes propias que respeten los derechos de las personas trans ya desde la infancia y en todos los ámbitos y circunstancias, sean laborales, sanitarias, sociales o reproductivas.

Está previsto que en mayo la O.M.S. proceda a despatologizar la transexualidad.

4.2) El otro punto, la Igualdad Familiar, nace del matrimonio entre personas del mismo sexo. Con el advenimiento del matrimonio igualitario (Países Bajos, 2001), la conciencia de familia se profundiza y extiende por toda la comunidad LGTBI+. El derecho a fundar una familia toma cuerpo mientras que, en paralelo, las técnicas de reproducción asistida se normalizan. Lesbianas, gais, trans… comienzan, con más o menos trabas legales, a ser madres/padres gracias a la medicina. Inseminación artificial, gestación subrogada, método ROPA, y otros, van originando nuevos modelos familiares. Lo que ocasiona un giro en el foco de las reivindicaciones que, desde el individuo LGTBI+, evolucionan hacia la familia LGTBI+.

La “Asociación de padres gais” aparece en Francia 1986, como un primer esbozo de la actual L'Association des Parents et futurs parent Gays et Lesbiens. Pero el activismo familiar explosiona de verdad en este siglo. En España se traduce en múltiples asociaciones, como la pionera FLG Families en Cataluña (2001); Galehi en Madrid (2005); GaleshFamílies LGTB en Valencia (2007); SOmosFamilia LGTB en Aragón (2010); Son Nuestros Hijos (2013); etc.

El movimiento asociativo familiar cruza toda Europa. El grupo Homoparents suizo se crea en 2001 y en 2005 aparece en Italia Famiglie Arcobaleno. La belga Homoparentalites o la suizoalemana Regenbogenfamilie son otros ejemplos.

La necesidad de respeto para nuestras familias, y sus diversas formas de construcción, lleva a la creación de The Network of European LGBTIQ* Families Associations (NELFA) el 1 mayo de 2009. Hoy NELFA engloba más de 20 asociaciones que representan a 19 países europeos.

En julio de 2011, tiene lugar el Primer Simposio internacional de organizaciones de familias LGBTBI de Europa, EE. UU. y Canadá. En él se proclama el primer domingo de mayo como Día Internacional de la Igualdad Familiar LGTB (IFED). IFED celebra la diversidad de familias y el Consejo de Europa lo reconoce como una herramienta importante para combatir la homofobia y la transfobia y para promover una sociedad tolerante y cohesionada.

El movimiento por la igualdad real de las familias LGTBI, tanto en derecho a existir como en derecho a su diversa formación, es imparable. Lo que ha encendido las alarmas de los colectivos más reaccionarios en toda Europa. Gobernar los derechos ajemos ha sido –es– una aspiración de la clase política y demás clases privilegiadas. En España, el control ejercido sobre los derechos reproductivos LGTBI+ se traduce en el reconocimiento de su existencia para una parte del colectivo, mientras se niegan, por ejemplo, a mujeres transexuales y otros.

Como ayer, los excluidos, las marginadas, les segregades en función de la anatomía, de la orientación o del género, de si se es o no se es como otros desean, nos hemos levantado. Como ayer, no podrán ni contenernos ni acallarnos. Guste o no a los poderosos, la igualdad es un objetivo irrenunciable. Reclamamos el mismo espacio para vivir y soñar y existir y construir. El mismo pupitre sobre el que trabajar la vida que tienen otras personas. Quienes somos desheredados de derechos queremos tener lo mismo que los demás. Igualdad. Igualdad Real.

Es cierto que hay lugares en el mundo que aún están en la 1ª etapa y donde ser LGTB es un delito; es cierto que las agresiones homófobas siguen siendo moneda corriente; es cierto que nuestros pueblos no tienen las mismas referencias ni las mismas experiencias que nuestras ciudades. Pero esas certezas obligan, a quienes gozamos de una vida mejor y más digna, a seguir pelando para que dignidad y vida nos lleguen a todas y todos y todes.

Y en esto las familias, con nuestra visibilidad y normalidad, tendremos un peso decisivo.

El IFED se celebra el próximo domingo 6 de mayo de 2018. Su lema es «Children’s Rights Matter». Niñas y niños deben ser reconocidos en todos sus derechos y en igualdad, con independencia del tipo de familia en que vivan o de cómo se haya producido su venida al mundo y su llegada a la unidad familiar.

¿Te interesa el contenido?

  

Cáscara amarga no se hace responsable de las opiniones de los firmantes en la sección Opinión de este periódico.