El trato a los menores transexuales depende de en qué comunidad autónoma se encuentren

Ciertas comunidades autónomas están más avanzadas que otras en materia de derechos sociales y atención sanitaria. Mientras que en unas comunidades un niño transexual tiene acceso a tratamientos hormonales, en otras se le prohíbe incluso usar el baño que le corresponde según el sexo con el que se identifica.

ccaa discriminan menores transCada comunidad autónoma, ayuntamiento, colegio o incluso cada médico o juez, aplica los derechos de los menores transexuales según su conveniencia, provocando una discriminación normativa que hace que los niños y niñas lo tengan más o menos fácil en función del lugar donde viven.

Un niño transexual puede recibir un tratamiento hormonal que bloquee su desarrollo como mujer en Cataluña, pero en Madrid se ve obligado a esperar a cumplir la mayoría de edad. De la misma manera, una niña transexual puede ver negado su derecho a utilizar los baños femeninos en un colegio de Valencia, pero en uno de Málaga sí podría utilizarlos, siempre y cuando se trate de un colegio público, porque si asiste a clases en uno privado o concertado, ya no tendría ese derecho. A la hora de cambiar el nombre original en el DNI por uno con el que el menor se sienta identificado, también pueden surgir trabas dependiendo del Registro Civil donde se deba hacer el trámite.

"Prohibir ese tratamiento hasta los 18 años es obligar a los menores transexuales a pasar por un calvario durante su adolescencia”

Respecto al plano sanitario, la aplicación de los bloqueadores hormonales revela un mapa de España totalmente desigual. Los bloqueadores hormonales, que se utilizan para evitar el desarrollo sexual en el sentido que no se desea, pueden ser suministrados a menores dependiendo en qué comunidad autónoma y hospital. Tal discriminación existe a pesar de que el Congreso Mundial de Endocrinología señala que lo conveniente es aplicar los bloqueadores cuando los niños ronden los 12 años, ya que cuanto más tarde se administren, mayor será el desarrollo físico no deseado y surgirán más problemas a las personas que los reclaman.

La Asociación de Familias de Menores Transexuales Chrysallis ha pedido una legislación común y sostiene que las únicas comunidades autónomas donde los bloqueadores pueden aplicarse sin limitación de edad son Canarias, Cataluña, País Vasco y Andalucía. En otras, sólo a partir de los 16 años y en algunas, como Madrid o Aragón, el tratamiento está prohibido hasta los 18 años. “A esa edad, los efectos de los bloqueadores son mucho menores, porque el desarrollo físico es casi completo. Prohibir ese tratamiento hasta los 18 años es obligar a los menores transexuales a pasar por un calvario durante su adolescencia”, afirma Violeta Herrero, presidenta de Chrysallis. Por su parte, uno de los vocales de la asociación, Javier Maldonado, asegura que el trato desigual a los menores transexuales “vulnera el principio de igualdad previsto en el artículo 14 de la Constitución y afecta a derechos fundamentales como el respeto a la dignidad humana, al libre desarrollo de la personalidad y al respeto a la vida privada”.

Por el momento, no hay indicios de que la situación vaya a cambiar. Fuentes del Ministerio de Sanidad explican que la única vía para unificar los tratamientos a nivel nacional pasa por la creación de un centro de referencia que legisle, por ejemplo, a partir de qué edad se pueden aplicar los bloqueadores hormonales. De todas formas, en caso de haber una legislación única, ésta debería pasar por el Ministerio para ser aprobada.

Desde 2007, los mayores de edad transexuales pueden rectificar en el Registro Civil la mención relativa a su sexo si acreditan que han sido diagnosticados así y llevan dos años con hormonas. Sin embargo, hay jueces que sentencian que los menores no pueden acogerse a ello porque la ley se refiere a mayores de edad. “Así, salvo en los casos de jueces que consideran que prevalecen los derechos fundamentales, los menores que llevan su petición a otros magistrados deben figurar hasta que cumplan 18 años en el Registro y en el DNI con un sexo y un nombre distintos a los que tienen y sienten psicológicamente, que es lo que debe prevalecer, según el Supremo”, resalta Maldonado.

Carla Antonelli, diputada socialista en la Asamblea de Madrid, maneja la teoría de que “el Gobierno central no va a legislar nada nuevo a favor de los transexuales. Y el PP de Madrid votó el 14 de mayo en contra de la Ley Integral de Transexualidad de Madrid amparándose en que legislara el Gobierno central sabiendo que éste no lo iba a hacer. O sea, un regalo envenenado y miserable, una traición a los transexuales”.

¿Te interesa el contenido?