Gambia intensifica la lucha contra la mutilación genital en mujeres

El Fondo de las Naciones Unidas para la Población (Unfpa) aportará fondos para apoyar en Gambia la lucha sobre las prácticas tradicionales nocivas como la mutilación genital femenina, y los matrimonios forzados y precoces.

mutilacion genitalEn un comunicado divulgado, el Fondo de las Naciones Unidas para la Población (Unfpa), en coordinación con el Gobierno, financiarán programas y actividades ejecutadas por el Comité de Prácticas Tradicionales que Afectan la Salud de Mujeres y Niños en Gambia (Gamcotrap).

El documento resalta que contribuirá a apoyar al Gobierno en un esfuerzo conjunto para promover la igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres y la protección de sus derechos.

La colaboración con el país africano tiene como objetivo además, acelerar el abandono de la práctica de la mutilación genital femenina en Gambia, en respuesta a las convenciones regionales e internacionales de derechos humanos firmadas y ratificadas en un programa Conjunto Unfpa y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Unfpa agrega en su comunicado que Gamcotrap se asociará con jefes de distritos y con las comunidades para garantizar la ejecución del proyecto, y con el fin de empoderar a los grupos destinatarios con información precisa que promuevan y protejan a las mujeres y las niñas de la mutilación genital femenina, los matrimonios precoces y forzados y otras formas de violencia sexual.

"Con los años, varias comunidades, incluyendo sus eruditos religiosos han recibido información en profundidad sobre los efectos negativos de estas prácticas y han apoyado la campaña para proteger a las mujeres y las niñas en sus comunidades", destaca el documento de Unfpa.

Como resultado de la promoción y movilización social en el país, más de 900 comunidades han abandonado la práctica de la mutilación genital femenina.

Reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y las niñas, la mutilación comprende todos los procedimientos que, de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos, y no aportan ningún beneficio a la salud de las mujeres y niñas.

Pueden producir hemorragias graves y problemas urinarios, y más tarde pueden causar quistes, infecciones, infertilidad, complicaciones del parto y aumento del riesgo de muerte del recién nacido.

Unos 140 millones de mujeres y niñas sufren en la actualidad las consecuencias de estas prácticas crueles, y en la mayoría de los casos se practican en la infancia, en algún momento entre la lactancia y los 15 años.

Se calcula que en África hay 92 millones de mujeres y niñas de más de 10 años que han sido objeto de estos procedimientos.

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