Suicidio en escolares que sufren homofobia

Del estudio de FELGTB y Cogam destaco de inicio que el 57% de los adolescentes LGTB de entre 12 y 15 años han sufrido acoso escolar, entendiéndose este como sufrir agresiones verbales y aislamiento.

17/09/2012 - Luz de Aguilar | Opinión El dato demoledor es que el 43% de las víctimas hayan pensado en quitarse la vida. Teniendo en cuenta que son personas en edad escolar, ¿cómo de cerca deben verse del filo del precipicio para plantearse saltar al vacío? El detonante de esta intención de "quitarse de en medio" es el aislamiento que sufren por parte de todos los entes de la sociedad.

Desde los propios centros donde reciben el acoso (el 42% no recibió ninguna ayuda del centro) hasta sus familias, sin olvidar una sociedad que les muestra que al no formar parte de la mayoría afectivo-sexual, no están incluidas en ella. Las enseñanzas de esta sociedad excluyente se observa en los acosadores, es decir, chicos de aproximadamente la misma edad.

Ciertamente todos los acosos son devastadores para la integridad de las personas y deben ser combatidos (leí comentarios que comparaban este tipo de acoso en especial con los demás), sin embargo, el artículo muestra unos datos que dejan claro que el acoso homófobo lleva a un mayor número de personas a pensar en el suicidio. Así mientras el 43% de los LGTB acosados se lo han planteado, "solo" lo han hecho el 14% del resto de las víctimas de acoso escolar. ¿Por qué parecen las personas LGTB más propensas al suicidio? Mi respuesta es que mientras la mayor parte de los adolescentes acosados por otros temas en el colegio se lo terminan confesando a su familia y al centro, las personas LGTB sufren un silenciamiento que hace que se sientan solos y sin opciones (57% experimentan soledad).

De hecho, el 87% no lo contó en casa, supongo que la mayoría familias ignoran que tienen un hijo LGTB. En el colegio la situación no es mejor, incluso el 11% de los adolescentes fueron discriminados por el propio docente. Descubrir esta barbaridad debería ser un punto de inflexión para despedirlos. Pero no solo es acosador el docente que dirige sus burlas al alumno LGTB, sino también, quien mira hacia otro lado. En mi segundo año de prácticas de magisterio fui testigo de las burlas a un niño de 9 años por, como defendían los ataques los agresores, "ser amanerado". Lo peor era ver cómo la maestra avergonzada y desbordada, intentaba acallar el asunto. Yo era aún una estudiante de magisterio y no podía intervenir, recuerdo que llegaba a casa llorando de la impotencia y la rabia.

Los casos extremos (17%) llegaron a atentaron contra su vida. Es curioso que todos estudiasen en centros religiosos. ¿Que las religiones son homófobas? ¿Que la católica apesta a represión? Pues creo que ya debería asumirse como un hecho indiscutible.

Que no solo las personas LGTB sufran acoso homófobo sino también las personas heterosexuales que tienen rasgos asociados socialmente a la homosexualidad, me hace pensar que el culpable de estas agresiones es el miedo a lo diferente. Obviamente el acoso homófobo no difiere del acoso escolar en general pero como he resaltado anteriormente, si ve un mayor número de personas con pensamientos suicidas. Estos datos dejan claro que la sociedad sigue inculcando a las generaciones más jóvenes a odiar y maltratar a los miembros que no encajen en la supuesta "normalidad" establecida por la mayoría. Así a las minorías se les niega el respeto y el apoyo.

Sobre estos acosos producidos entre las paredes del colegio deberíamos reflexionar por un lado, que el sistema educativo con sus leyes maleables según quien gobierne, ignora los contenidos de educación afectivo-sexual. Solo hay que comprobar que con el actual gobierno de derechas y su ministro de Educación con fuertes creencias religiosas e insensible al sufrimiento de quienes castiga con el silencio, se ha vuelto a la invisibilidad de los contenidos que hablan sobre las personas LGTB y sus derechos.

Y por otro lado, debemos plantear el fallo y las consecuencias de los centros y docentes (algunos) que corren un "tupido velo" sobre la homofobia que sufre su alumnado. Este es uno de los testimonios má aterradores que recoge el estudio: "Durante mucho tiempo quería arrancarme la piel porque tenía un sentimiento profundo de odio hacia mí mismo".

Se me ponen los pelos de punta, sobre todo cuando se desvela que el 43% de personas LGTB acosadas ha pensado en acabar con su vida, me atacan preguntas en la cabeza: ¿De qué sirve una educación que no enseña a respetar la diversidad? ¿Cuántos os habéis indignado con el asunto? ¿Hasta cuándo vamos a permitir esto?

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