Una pareja gay gana el juicio a la dueña homófoba de un hotel británico

  • Una mujer cristiana propietaria de un hotel fue denunciada por no permitir a una pareja gay que compartieran cama de matrimonio.

  • El juez la acusa de haber violado las leyes de igualdad.

  • La propietaria tendrá que pagar una multa de 3.600 libras.

Homofobia hotel Swiss Bed Breakfast de Cookham, Berkshire.La pareja gay Michael Black y John Morgan, derecha, han ganado el caso contra la dueña del B&B Susanne Wilkinson, fotografiada con su marido Francis.

22/10/2012 - Ángel Ramos Todo comenzó en marzo de 2010 cuando Michael Black y John Morgan reservaron una habitación en el Swiss Bed & Breakfast en Cookham, Berkshire. La propietaria aceptó el depósito de su reserva pero rechazó permitirles dormir en una cama doble, por ir contra sus principios religiosos. Ahora un juez ha dictaminado que con esa actitud violó la ley.

Según la propietaria cristiana del hotel en Cookham, Berkshire, que tendrá que pagar 3.600 libras en concepto de daños y perjuicios la pareja homosexual, estaba tratando de defender sus creencias sinceras sobre el matrimonio.

Aunque el juez creyó que las creencias de Wilkinson, eran genuinas, no obstante consideró que sus reglas rompieron las leyes de igualdad al establecer una discriminación directa contra las personas homosexuales. El juez, sin embargo, le concedió permiso a Wilkinson a apelar contra la sentencia.

"Naturalmente, mi esposo y yo estamos decepcionados por haber perdido el caso y hemos sido condenados a pagar 3.600 libras en daños y perjuicios por daños morales. Tenemos la opción de apelar, y vamos a considerarla", dice ella.

La defensa legal de Wilkinson fue financiada por el Instituto Cristiano, que trabaja para proteger la libertad civil de los cristianos. En esta organización consideran que si bien “el bed and breakfast de la señora Wilkinson es un negocio, también es una casa de familia. Es por ello que la ley debería ser más flexible al permitir que la gente viva de acuerdo con sus propios valores bajo su propio techo”.

Sostienen además que "se requiere un poco más de equilibrio cuando se otorgan una serie de derechos automáticamente atentan contra otros derechos".