Màxim Huerta: 'La literatura me ha salvado del trabajo, y a veces también del amor'

Está disfrutando del éxito de su última novela, y preparando ya su siguiente aventura literaria. Nos reunimos con él en uno de sus lugares favoritos de Madrid 'El café comercial' para charlar sobre televisión, literatura, amor y vida.

Alexa López | Voy a empezar la entrevista con una pregunta que tú me formulaste a mí en una ocasión ¿Eres más Alice o más Teresa? (Alice y Teresa son las protagonistas de su última novela Una tienda en París)

Fundamentalmente soy Teresa, porque soy una persona que necesita cambios y muchas veces se siente instalado en una laguna sin olas...yo por carácter necesito que me pasen cosas, por eso soy un poco más Teresa. Aunque todos en el fondo nos gustaría ser más Alice, que es a la que le pasa todo sin saber que le va a pasar, y sin buscarlo.

Ahora estás trabajando en tu cuarta novela, que según me comentaste habías empezado a escribir antes de Una tienda en París 

Sí, la empecé justo antes de Una tienda en París , pero tuve que parar porque era una historia bastante complicada, que requería un montón de horas, de sacrificio personal y literario...entonces paré, hice La tienda en París, porque era una historia deliciosa que quería contar, y antes de que se publicara ya retomé la anterior.

¿Cómo es ese proceso de empezar una novela, dejarla, escribir otra, publicarla, tener además tanto éxito como el que has tenido, y luego retomar la anterior?

Pues porque es una historia que yo quería contar, que la tenía...no atragantada, pero con ganas de verbalizarla. La tenía compuesta, estaba escrita ya en post-it , en notas de móvil y de papel, y ya estaba muy construida...pero no podía. No era el momento, y en cuánto pude la retomé, recuperé todos mis papeles, mis notas, mis canciones...todo lo que me sirve para escribir una historia y empecé. Bueno empecé no, continué.

¿Sigues algún ritual?

En cuánto acabo de comer me quedo un rato medio dormido, y luego enseguida me pongo a escribir. Ordenador abierto, siempre tengo velas de olor, libretas de notas, una lista de canciones que me creo y que me inspiran para la historia. También recorto muchas fotografías de casas, de escenarios...construyo la novela antes de escribirla con fotos, con notas...incluso cómo van a ir vestidos los personajes.

¿Te inspiras en alguien a la hora de escribir?

Mi autora fetiche de la que me he leído todo, y me gustan todas sus novelas, todos sus cuentos, e incluso la forma que tiene de enfrentarse a la vida, es Ana María Matute. Ella es mi hoja de ruta literaria.

¿Cuáles son tus personajes preferidos del mundo de la música, el cine, la literatura...?

De la música me cae muy bien Dani Martín, por la cantidad de prejuicios que ha roto, no va de nada, no finge...es un tío muy de verdad. Amén de Sabina o Serrat que son indiscutibles. Del cine me encanta Maribel Verdú, me fascina desde el principio. Creo que no ha hecho nada malo, y lo que ha hecho es porque quería divertirse, por lo tanto...Olé tu coño! (risas).

De directores...yo por Pedro Almodóvar tengo devoción, y Woody Allen con la última me ha vuelto a conquistar.

Si tuvieras que elegir, y no quedara más remedio... ¿te quedarías con el Màxim periodista o con el escritor?

Uno viene del otro, yo soy periodista y me gusta contar historias dónde sea. Pero si no quedara más remedio...a mí lo que más me gusta es escribir, quizá porque soy hijo único y me gustaba mucho estar en mi habitación creando historias. Creo que en el Màxim escritor hay más parte mía, yo soy el director de mi propio trabajo, creo las historias, los lugares, los personajes. Soy más yo en la novela.

En tu primera novela hablabas de las tripas de la tele, ¿es cierto eso que dicen de que la televisión produce adicción?

Yo llevo en la televisión 17 años, no sé lo que pasará cuando deje la televisión, o cuando la televisión me deje a mí, porque es lo que pasa, siempre es la tele la que le deja a uno, es como un amante. No sé qué sucederá, pero estoy muy acostumbrado a ver a gente que ha estado muy acostumbrada a estar ahí, al aplauso, a que les lleven en coche y a tener un trabajo muy bien pagado, y luego les he visto como mendigaban un foco, pero eso se suele dar más en gente que no es periodista, que sólo son presentadores. En periodistas creo que eso no se da. Aunque el elogio, el piropo lo echa de menos cualquiera. Hay que estar muy preparado para cuando se apaguen los focos. Yo vengo del periodismo muy sencillo, de la radio de mi pueblo...a mí la fama no me ha venido de golpe. Yo he subido en escaleras, no en escaleras mecánicas, he pisado cada escalón.

Eres un periodista que se caracteriza por no tener pelos en la lengua y opinar siempre lo que piensa aunque esta opinión genere polémica, ¿crees que si hubieras seguido en informativos actualmente, con la que está cayendo, te costaría mantener el tipo?

Los periodistas de informativos, aunque se reprimen, eligen las palabras, los gestos, la cara...así que todos de alguna manera, si son de los que se escriben sus propias entradillas, eligen las palabras, el tono y la cara. Así que hay muchas formas de dar tu opinión y de valorar una noticia. Sé que si hubiera seguido siendo presentador de informativos sería honesto, objetivo no sé...pero si honesto.

Eres muy activo en las redes sociales (Twitter, Instagram..) ¿qué opinas del ya denominado "postureo" que existe en las redes?

Estoy muy a favor del "postureo" como divertimento, me parece divertido, una adicción gratuita, como dice mi amiga Bibiana. Sí que detesto las fotos de desayunos y comidas, y no entiendo las fotos de pies, los pies no son fotogénicos y no quedan bien (risas). A veces es artificial, a veces hay mucha mentira, mucho de los que nos gustaría ser y no somos. Pero como risa, como diversión me gusta, es una forma de evadirnos.

"La literatura me salva de todo lo demás", esta frase es tuya, ¿qué es todo lo demás?

La literatura me hace crear un universo aparte, no sólo cuando escribo sino también cuando leo. La literatura me salva de un mal día en el trabajo, de una café a disgusto, de una relación tormentosa...me ha salvado de trabajo, y a veces también del amor. Escribir te salva de muchas cosas, porque es una mezcla de mentiras y de recuerdos.

¿Qué es para ti la felicidad?

Tomarme unas olivas aquí en El Comercial , encontrarme diez euros en un bolsillo, cuando de pronto hay una cena inesperada, un mensaje de móvil que se ilumina, que tu madre te diga que le han tocado veinte euros en la ONCE, que hay chocolate en la nevera...la felicidad son pequeñas cosas.

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