'Armado de impaciencia', once relatos gays sin prejuicios

Un conjunto de historias en las que los protagonistas son vapuleados por el azar, el destino, el hombre al que aman o sus propios deseos ocultos, imperiosos, ávidos de manifestarse.

armado de impacienciaArmado de impaciencia, de Antonio Heras, fue la obra ganadora del I Concurso de Literatura Queer, de la editorial Luhu. Se trata de 11 relatos muy eclécticos donde van pasando diferentes personajes que luchan por su identidad, por sus virtudes y sus defectos, en definitiva, por su autenticidad.

El azar, el destino o la brutal realidad, son los muros infranqueables a los que deben hacer frente los personajes principales de cada historia y sus cómplices. ¿Cuáles son las estrategias que utilizan para superarlos? Pues un poco de todo. Desde el sexo, pasando por la violencia, el humor o también la indiferencia.

Son relatos que pueden leerse salteados o seguidos, de atrás hacia adelante o de delante hacia atrás. Hay personajes que aparecen en distintas historias, como el caso de Alexei Nemov, nombres de personajes que se repiten en distintos relatos, como David y Bruno, multitud de localizaciones, voces narrativas, tiempos (un relato está ambientado durante la Segunda Guerra Mundial), historias más rápidas, más lentas, más o menos estructuradas...

También aparecen celebrities, iconos adorados e idealizados por los personajes que, aunque se encuentran a años luz de su cotidianeidad y sus múltiples abismos, son un punto de referencia donde poder descargar la ira o el vacío existencial en el que se encuentran muchos de ellos.

En definitiva un verdadero placer poder degustar de tanto y tan variado repertorio con quizá un nexo común entre todas las historias: la necesidad de los personajes de ser queridos, de recibir afecto y la consiguiente reacción, en muchos casos extrema, por la no consecución de sus objetivos. Es ahí donde radica la gran virtud de este libro. En la visceralidad y la autenticidad de cada historia y de cada personaje que no duda en dinamitar toda su realidad por un poco de amor, en el más amplio sentido de la palabra.

Como explica su autor, la persona que lea estos relatos debe desprenderse de cualquier tipo de prejuicio, porque, aunque parezca imposible que pueda ser protagonista de alguna historia de las narradas, sin duda todos podemos pasar por circunstancias parecidas a las vividas por los personajes y sentirnos plenamente identificados.

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