Álex Barahona: "Mi meta es poder vivir del espectáculo"

Alex Barahona empezó en una serie de éxito. Ahora, en el escenario del Teatro Nuevo Alcalá de Madrid, lo encontramos con un aspecto más hipster y hablando de parejas en Espacio.

alex barahonaTu primer trabajo fue en la mítica serie Los Serrano. ¿Qué queda de aquel Alex?

La ilusión. Este trabajo es así, vivimos gracias a la ilusión. Afortunadamente el tiempo va pasando para todos y hay que afrontar nuevos retos y trabajos. Antes me ponía delante de la cámara casi inconscientemente. Ahora soy más profesional, vas ganando tablas. Eso te hace tener más experiencia. Pero la ilusión queda.

¿Te acuerdas de tu primera toma, de la primera frase?

Totalmente. Me acuerdo perfectamente. ¡Para no acordarme!:“Es esta la taberna de los hermanos Serrano”. Y por supuesto, me trabé. [Risas]. Yo estaba supernervioso. Belén Rueda y Verónica Sánchez me decían “tú continúa, tú tranquilo. Tuvimos que parar y hacer un par de tomas más.

Desde esa primera frase no has parado: cine, teatro, cortos, videoclips...

Me gusta lo que hago. El actor en todos sus medios. La parte que más llena es la parte de teatro. Quizás por aquello del día a día. Algo rutinario donde voy a disfrutar, y eso en el teatro se puede hacer. En un rodaje es un mes y medio intenso en que no eres consciente de nada. La tele es más constante, pero aun así no te das cuentas hasta que no acabas de rodar. No sientes esa adrenalina de tener el público in situ. Aparte, que creces como actor. Escuchar a tus compañeros te hace salvar muchos imprevistos. Es una fuente imparable para aprender situaciones.

¿Dónde es más importante tener química? ¿En cine, en televisión o en el teatro?

En el teatro. Si nos remontamos a historias cinematográficas de Marlon Brando, él hacía las escenas, o mejor dicho, sus compañeros hacían las escenas sin Marlon. Una escena la puedes hacer con el palo de la escoba y luego en montaje se hace el resto. En el teatro es impepinable tener que hacer las escenas con compañeros. Si no hay química se nota, aparte de la salud de uno mismo cada noche, peleando por algo que ves que no surge e intentar que el público no se entere. Es agotador. Imagina mes tras mes.

Actualmente te podemos ver en el Nuevo Teatro Alcalá, en la obra Espacio. ¿Cómo te convencieron para el papel?

Casual. Estábamos acabando la obra de Romeo y coincidí en un estreno con uno de los productores de Espacio. Hablando se enteraron que acabamos el montaje de la obra y me propusieron hacer esta otra. Como de teatro me gusta todo, no le di muchas más vueltas al asunto y dije: “¡Pa'lante!”. La verdad es que me reí mucho leyendo el guion. Además era un registro que no había trabajado mucho. Me costó un poco al principio el coger el código del público. Tuvimos que adaptar un par de cosas ya con público. La comedia es muy técnica y necesito el público para poder afinar el momento.

Además estrenas look. ¿Es tuyo o te lo han impuesto para la obra?

Mío. Salí de Amar en tiempos revueltos con un look muy sesentero, muy clásico, y me hice algo radical [risas]. Y la verdad, creo que para este personaje no va nada mal. Un tipo al que le flipan los videojuegos, pasota, que toca el bajo. Creo que hasta le va bien.

¿Has hablado con Pablo Puyol, que hacía tu personaje en la primera temporada?

No. No le conozco personalmente.

¿Tienes miedo que te compararen con él?

En absoluto. Cada uno lo hace a su forma. He intenta que con el público funcione. Aquí somos todos nuevos. Quiero decir, que los actores que hacemos Espacio no hemos estado en la primera temporada y cada uno tiene su librillo, como se suele decir.

¿Te marcaron pautas para que se parezcan los personajes a la primera temporada?

Eso es algo que hablé con el director, David Marqués. Si hubiéramos intentado reproducir la obra como en el primera temporada no me hubiera prestado a ello. Básicamente porque no suele funcionar. Me comentaron que se empezaba desde cero. De hecho, comenzamos a tratar los personajes en la mesa, creándolos.

¿Hasta cuándo te vamos a ver por las tablas del Nuevo Apolo?

Hasta noviembre. Pero nunca se sabe. Las Navidades siempre son buenas para el teatro.

¿Te gustaría dirigir?

Calla, calla. No. Para nada. Ando muchas veces perdido en este lado, como para pasarme al otro lado a dirigir a gente. Además que me gusta y me encuentro muy cómodo siendo actor.

¿Te gustaría triunfar fuera de España?

No es una de mis metas. Mi meta es poder vivir de esto. Te lo digo con la mano en el corazón. Para mi es más importante tener trabajo todos los días encima de un escenario o delante de una cámara de cine o de tele. Desde hace once años sé lo complicado que es vivir de esto. Ya te vuelves loco cuando no suena el teléfono, como para cruzar las líneas internacionales.

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