Oriol Nolis: "Si puedo contribuir a normalizar la visibilidad, encantado de hacerlo"

Considerado para algunos como sex symbol, y para otros como referente gay, Oriol Nolis nos cuenta acerca de su primera novela como escritor, La extraña historia de Maurice Lyon.

oriolnolis¿Desde cuándo llevas escribiendo?

Te diría casi 15 o 20 años. Nada con material para publicar. Cuando terminé Derecho hice algunos cursos de literatura. Siempre me ha interesado la literatura. Le tengo mucho respeto y sentarme a escribir una historia como esta, una novela, pedía tiempo, dedicación y no publicarla de un día para otro. Con esta novela llevo cinco años. Empecé a escribirla y la dejé aparcada. La retomé y la volví a reescribir porque la primera versión no me gustaba. La dejé reposar y, cuando estaba en Madrid en el Telediario, empecé a reescribirla en serio.

Contándome esto, ¿tenías claro que querías escribir este libro o fue saliendo conforme te sentabas delante del ordenador?

Tenía claro lo que quería contar en cada capítulo. A medida que iba avanzando salían personajes nuevos y algunas tramas cambiaron, pero en esencia la historia, sí, sí es la que quería contar. Añadí, quité, suprimí capítulos y viceversa.

Maurice Lion vive a todo trapo. ¿En quién te has basado?

Yo no vivo a todo trapo [risas]. Es un personaje que está rodeado de lujos, en un mundo de erudición, que aprende a valorar lo que es la belleza con las obras de arte. Ese no es mi mundo, pero sí que he conocido personas que pertenecen a él, y en algunas de ellas sí me he podido basar y fijar para crear el personaje. Luego, también, hay mucho de imaginación. Me he documentado mucho. He hablado con coleccionistas para ver cómo pueden llegar a vivir. He mirado mucho en internet. La parte psicológica sí que es puramente mía.

Has creado un personaje ambivalente. ¿Al terminar el libro qué prefieres: que le odien o que le amen?

Intento no juzgarle. Le he creado así y que sea el lector quien decida. Que le condenen o que le absuelvan. Hay gente que le despierta ternura, porque me lo han dicho y hay otros que le desprecian. Lo que no me gustaría es que les dejara indiferente.

¿Te costó mucho documentarte para hacer el libro?

Más que costar me llevó tiempo. Soy un periodista generalista. Me gusta el arte pero no soy un erudito en la materia. No es un libro escrito por un crítico de arte ni un periodista experto en arte. Lo que sí que pisé son los escenarios por los que pisa Maurice y me documenté de cada una de las piezas que salen en el libro. Internet es maravillosa para hacer este tipo de cosas. Por un tiempo me era imposible saber de ellas in situ.

¿Por qué esas piezas?

Eso fue lo más difícil. Sabía lo que quería contar, pero por qué escogía “eso” lo tenía que contar. Para mí, eso, justificar cada pieza, porque la colección es un delirio tremendo y cada vez más, fue lo más difícil. En algún caso fruto del azar y en otros… siempre digo que somos lo que comemos, bebemos, el cine que vemos y cómo y con quién nos rodeamos. Y en ese caso, muchas piezas son mis gustos. Quería escribir un libro que llegara a todo tipo de público. Hay gente que le ha gustado que sea relativamente breve y otros preferirían que durase más. Tenía mucha obsesión con no aburrir.

¿Crees que los fervientes y fieles seguidores de La Moreneta se van a enfadar contigo?

[Risas] Me decía un amigo que el libro tiene un punto de irreverente y gamberro, y claro que lo tiene porque yo soy así. Entiendo que se puedan incomodar, pero como te decía antes, no quiero que el libro deje indiferente. Son reacciones. Seguro que otro tipo de gente se sonrojará con otro capítulo del libro.

Ahora que estas al otro lado, ¿qué prefieres?

Creo que soy un periodista que hace de presentador y soy un periodista que hace de escritor. No un presentador que hace de periodista, que es diferente. Literatura y periodismo son primos hermanos. La literatura te permite llevar la libertad donde tú quieras con tu imaginación. En el periodismo esa libertad tiene muchos más peajes y servidumbres. Me gustan los dos. Pero ahora mismo no puedo escoger, solo dedicarme a escribir libros.

La experiencia, por lo que veo, ha sido positiva. ¿Volverás a escribir?

Pienso, creo y espero que sí. Lo he pasado muy mal, también te digo. He puesto mucho empeño, mucha energía, martirizando a la gente que tenía a mí alrededor [risas] y ellos han sufrido conmigo. Pero la experiencia ha sido positiva. Yo funciono mucho por retos. Eso sí, sin prisas. Tomándome el tiempo que necesito. Y tengo algo a lo que ya le estoy dando vueltas.

Algunos te consideran un sex symbol. ¿Te ves en ese rol?

Los tengo a todos comprados. Los he untado. No les hagas ni caso. [Risas]. Fuera bromas. No me veo como un sex symbol. Cuando te ves todos los días en el espejo te acostumbras a ver lo que hay. No soy ni presumido ni coqueto. Me cuido y procuro tener una buena imagen. Pero no es mi principal activo. Agradezco el piropo y me gusta gustar.

Siempre has dicho que tu salida del Telediario no fue por tu orientación sexual. Cuando te vimos por primera vez con tu marido y se hace público que el presentador del Telediario es gay y justo a la semana ya no lo presentas. ¿Lo hiciste por dar en las narices a alguien?

Estaba invitado a esa gala hace mucho. Ni escogí la fecha de la gala, ni escogí la fecha de mi último Telediario en pantalla. Las cosas fueron así. Las fechas coincidieron. Lo que tenía claro es que si yo hubiera seguido en el Telediario hubiera hecho lo mismo que hice. No iba a dejar de hacerlo porque alguien pensara que a mí me echaron por ser gay. Si a alguien le escoció que yo posara con mi marido en el photocall no es problema mío. No le iba a dejar fuera. Lo tenía muy claro. Colgué fotos en las redes sociales, como he hecho estando en el Telediario. Todo esto viene dado porque no hay una explicación profesional, ni motivos. La misma dirección me dijo que estaban contentos con mi trabajo pero que querían hacer un cambio. Al no haber ese motivo fue la lectura que se buscó. Coincidió así. No iba a dejar de hacer nada por esta lectura. Lo tenía muy claro. Sí que es verdad que se armó un cierto revuelo.

¿Te dolió?

Nooooooo... Lo volvería a hacer. Nunca me escondí de nada. En otra gala fui a la fiesta con mi marido. Hemos estado en muchas fiestas juntos. Todo esto se alimentó por que fue todo muy repentino. De un jueves para un sábado, retirar a un presentador del Telediario. Creo que nunca había pasado. Igual te digo que, de la misma manera, sin ser nada conocido me ofrecieron presentar el Telediario.

¿Te ves como referente gay?

No sé si soy un referente pero si me he dado cuenta del revuelo de mi visibilidad. Vivo mi vida personal sin ningún tipo de problemas. No me daba cuenta de que esto no es lo normal para todo el mundo. Si puedo contribuir para normalizar esto, encantado de hacerlo y me presto a ello. Cuando yo tenía 20 años no se conocía presentadores o jueces gays. Yo aún tengo amigos de ventipocos que, cuando se lo dicen a su familia, es un drama. Si soy o no un referente lo dirá la gente. Lo que sí te digo es que lo que hice es más necesario de lo que yo me pensaba.

¿Qué programa te gustaría hacer en televisión?

Los informativos me gustan. Aún no me he cansado y lo puedo seguir haciendo durante un tiempo. Me dejo sorprender profesionalmente y, por qué no decirlo, también en la vida cotidiana.

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