Víctor Gutiérrez: "Quiero ayudar a otra gente en mi situación y hacer visible un referente gay en el deporte"

Este boya de la selección española de waterpolo ha revolucionado el panorama deportivo nacional tras convertirse en el primer deportista español de élite en salir del armario públicamente. Ahora espera que su visibilidad ayude a quienes que se encuentran en una situación similar.

Víctor, te has cansado de repetir que tu familia y tu entorno más cercano lo sabían pero, ¿el equipo conocía tu orientación sexual?

Al grupo de amigos y conocidos o a quien yo creía conveniente ya se lo había dicho. A mis amigos y compañeros, sí. A los demás no, porque pertenece a mi vida privada. Cuando estás tantas horas compitiendo y entrenando estrechas unos lazos, como cualquier trabajo. Si ha salido el tema se ha tratado con total naturalidad pero no he visto la necesidad de sentarme a decírselo. Pero ya te digo, se ha tratado con total naturalidad.

Hasta ahora estabas dentro del armario para el público. ¿Crees que tus compañeros sentirán rechazo hacia ti por aquello de los clichés?

Todos y cada uno de mis compañeros me han mandado en las redes sociales o por whatsapp mensajes de apoyo por lo valiente de las declaraciones. La de waterpolo es una familia muy pequeña, y se sabe todo. Tampoco he ido ahora a la federación a decir: “Oye soy homosexual”. No creo que haya algún tipo de problema. Como te he comentado, es algo que ya se sabía.

¿Por qué crees que hay tan pocos deportistas que se atrevan a lanzarse a la piscina, y nunca mejor dicho, y hacer pública su homosexualidad?

Todos mis compañeros me han mandado mensajes de apoyo por lo valiente de las declaraciones

Evidentemente los hay. En todos los ámbitos. Igual que en cualquier otra profesión existe un miedo al rechazo. Es verdad que, en un deporte minoritario como este, el waterpolo, el foco mediático que tenemos no lleva a tanta repercusión como por ejemplo en el fútbol. Es decir, por ejemplo, si un futbolista decide dar ese paso, los insultos, si los hubiera, serían brutales. Ellos juegan en estadios con 60.000 u 80.000 personas. Aunque sean pocos los energúmenos que alcen la voz para hacer algún tipo de comentario homófobo. 1.000 o 2.000 personas pueden hacer mucho ruido y tienes que estar muy preparado para asumir ese reto, que todas esas almas te griten al unísono “maricón”. También en los grandes deportes hay otro tipo de intereses. Son empresas. No sé hasta qué punto está el dinero antes que el deporte.

¿Tienes miedo de que te echen en cara que pierda el equipo alguna competición por tener a un homosexual entre ellos?

He nacido así. Si ganaba antes, por qué no ahora. Yo sigo siendo el mismo. Si yo me he visto con la seguridad de dar este paso es porque tengo toda la seguridad de la gente que me importa. El tipo de comentarios negativos no los voy a tener en cuenta. Para mí suma lo positivo, lo que han dicho hasta ahora apoyándome. Sinceramente me extrañaría mucho. Mis derrotas y victorias han ido acompañadas de mi rendimiento deportivo, no de mi orientación sexual.

victor gutierrez¿Cómo surge la idea de decir “soy gay” a un medio de comunicación?

La llevaba rondando durante mucho tiempo. Un buen amigo y entrenador de las piscinas me instó a hacerlo. Una vez que lo maduras y piensas que la familia y amigos ya lo sabían y en el waterpolo era una realidad, valoré y pensé en la gente en la misma situación a la que podía ayudar. Me sentí con esa responsabilidad. Al fin y al cabo vivo en Madrid, pero hay mucha gente en pueblos pequeños que esto le sirve de aliciente. Que mi gesto sirva para muchos que estaban en mi misma situación y se normalice la orientación sexual de cada uno. Que fuera en un medio gay fue simplemente casualidad. Conocía a Alfonso Llopart, director de la revista Shangay. Le llamé y le planteé la posibilidad de hacer algo conjuntamente. Y me dijo: “Vamos a por ello”.

¿Has cambiado tu actitud en algo, tanto en el trato, como en el vestuario?

No. Nada. Solo que ahora lo sabe más gente. Lo he hecho públicamente pero nada más. Sigo siendo el mismo. Y hago lo mismo.

Víctor Gutiérrez, sin cáscara

¿Algún entrenador te ha comentado que no era el momento, que te callaras?

Mis derrotas y victorias han ido acompañadas de mi rendimiento deportivo, no de mi orientación sexual

La decisión es solo mía. Pero sí he querido saber qué pensaba mi entorno y muchos me han aconsejado que no dijera nada. Que no había ninguna necesidad. Si yo vivía mi vida libremente, no entendían la necesidad. Como te digo, he querido dar este paso para ayudar a otra gente que se encuentre en mi misma situación y hacer visible un referente gay en el deporte. En el deporte español de élite soy el primero. Y joder, hemos sido pioneros en derechos y libertades en la comunidad LGTB. Con todo lo que se ha luchado y que no haya ningún referente en este sector. Pues soy el primero y orgulloso de serlo. Es un tabú que hay que romper.

¿Tienes pareja? ¿Te ha ayudado a dar ese paso?

No, no tengo pareja. Me he apoyado y me ha ayudado mi familia.

¿Alguna asociación LGTB se ha puesto en contacto contigo para que participes en alguna campaña?

Sí. GMadrid Sports, para que fuera su embajador. En la rueda de prensa no pude estar pero les mandé un vídeo enviándoles todo mi apoyo. También Arcópoli y para ser embajador por la tolerancia en el deporte.

¿Te veremos en esta octava edición de los Juegos del Orgullo?

No, porque tengo que entrenar. De aquí nos marchamos a Barcelona y luego a Montenegro de concentración. Ten en cuenta que las olimpiadas están a la vuelta de la esquina y queda mucho por hacer en poco tiempo.

En los próximos Juegos Olímpicos, ¿qué jugador de qué país te puede rechazar por conocer tu orientación sexual?

Jugador no sé. No los conozco tanto, ni sé lo que piensan al respecto. Pero sí el país o países. Creo que Rusia o los países del este, donde no hay una visibilidad tan clara y es un tema muy tabú. Pero estoy hablando sin conocimiento de causa. Si ya en el agua nos damos hostias no creo que cambie mucho. Me las van a dar igual. Ahora, eso sí, repartiremos. Eso no va ser problema.

¿Hasta dónde te gustaría llegar en el mundo deporte?

Conseguir todo lo que me proponga. Este deporte es minoritario y me gustaría seguir compitiendo hasta que el cuerpo aguante. Pero también te digo, acabo mi carrera y me gustaría ya ir moldeando mi vida profesional periodística.

Estás estudiando Periodismo. ¿Es duro compaginar deporte, entrenamiento y estudios?

Es duro con cualquier deporte de élite. Nosotros tenemos que entrenar una serie de horas que me impiden ir a clase todo lo que me gustaría o debería ser lo más propicio. También es verdad que no estoy estudiando Medicina, y eso ayuda. Quiero decir, que si hubiera que hacer prácticas y guardias... no lo quiero ni pensar. Pero muy contento de haberlo terminado.

1'94, guapo, una planta y un cuerpo escultural. ¿Eres consciente de que vas a ser el ídolo de muchas personas, gays y no gays, a partir de ahora?

Bueno… sí… Uff... ¡Ahí no sé qué contestarte! ¿Sabes qué te digo? Que a nadie le amarga un dulce. Que a todos nos gusta gustar. Y oye, mejor que sea por eso que no por otras cosas.

Una última pregunta sentimental. ¿Te da pena ver el solar de la piscina “La Latina” donde empezaste toda esta aventura?

Muchísima. A nosotros nos dijeron que iban a hacer una piscina, un espacio deportivo chulísimo y mira, ahí se ha quedado. Que sí, que los domingos es un centro de ocio alternativo. Era un polideportivo supercarismático de la ciudad. Y se ha quedado como un parque más. Te digo, en Madrid deberían cuidar más el deporte, y el acuático, que a mí me atañe, más. En Madrid hay muy pocas piscinas y las que hacen no son de competición. Son todas de cursillos. Y para una que teníamos, en la que podíamos entrenar, nos la tiran. Es una pena.

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