"Nos impresiona más una estantería llena de libros que un músculo donde, de forma natural, no tendría que haber ninguno"

Paco y Manolo son los responsables de Kink, una revista homoerótica que busca lo auténtico y lo real a través de la gente corriente. Sin Photoshop y con la naturalidad por delante, hablamos con estos dos fotógrafos sobre su trabajo y los obstáculos encontrados con esta publicación autoeditada.

kink27El cuerpo de la mujer, su desnudo, es un continuo motivo de debate, censura, cuestiones de género, identidad... ¿Qué ocurre con el desnudo masculino? ¿Cómo se muestra? ¿Quién lo censura?

Siempre han sido los mismos y con los mismos motivos. Desde que empezamos a trabajar nos ha seguido la censura. Es uno de los motivos por los que dejamos de publicar en ciertos medios, sobretodo teníamos problemas cuando hacíamos editoriales de moda. En ese momento la excusa eran los anunciantes, pero esos mismos anunciantes no se preocupaban cuando el desnudo era femenino, que siempre ha estado mucho mejor visto en el mundo de la moda. Incluso a nivel expositivo, dónde en teoría no deberíamos tener problemas, siempre tenemos esa mano negra detrás que nos imposibilita desarrollarnos y expresarnos libremente. No creemos que haya solución.

¿Siguen siendo el desnudo y la sexualidad armas para el discurso político? ¿Cómo se entiende que un pezón o un glande sigan levantando ampollas?

Estamos convencidos de que sí. No es tanto la visualización del desnudo, algo absolutamente habitual. El problema es que hay muchísima gente a la que, que disfrutemos de nuestra sexualidad, de nuestro cuerpo, les plantea serias cuestiones morales. Ellos deciden libremente no desarrollar una parte importante de su persona y pretenden que los demás tampoco lo hagamos. El hecho de que fotografiemos cuerpos de gente que vive libremente su sexualidad les hace replantearse sus propias carencias. Nos parece bien que crean o decidan comportarse como quieran, mientras se quede en su intimidad. Lo que no pueden hacer es obligar a los demás a que se comporten según su criterio. Nosotros no lo pretendemos, pero ellos convierten nuestro trabajo en política.

Sacáis la luz y la belleza de los cuerpos cotidianos, diversos, de las cicatrices, del vello negro... ¿Quiénes son los hombres Kink? ¿Qué tienen que los hace especiales?

Lo especial que tienen es que son absolutamente normales. Somos nosotros, nuestros amigos, nuestros vecinos… Frente a un mundo que busca lo excepcional, diferenciarse del resto, nosotros buscamos lo cotidiano, lo natural.

Paco

Serán los paisajes, el stimmung, la piel blanca de los chicos... pero la nostalgia y la quietud parecen las verdaderas protagonistas de vuestras imágenes. (Y es un contraste delicioso frente a la mayoría de imágenes que pueblan Instagram).

García-Álix dice que cualquier retrato que hace es un autorretrato, y estamos muy de acuerdo. Esa sensación que nos comentas tiene mucho más que ver con nuestro carácter, nuestra manera de ver el mundo, que con los modelos en sí. Lo que más hemos intentado retratar es la perplejidad ante el paso del tiempo, lo rápido que pasa nuestra vida. Nos gustaría trasmitir esa nostalgia de un mundo que vas perdiendo a medida que lo vives.

Reivindicáis un arte homoerótico sin “ciclos” y sin Photoshop. ¿Es el imaginario homosexual –y la propia sexualidad– demasiado artificial?

No nos gusta retocar nuestras imágenes. Preferimos que algo se vea mal que recrearlo de nuevo en Photoshop. Tiene que ver con la búsqueda de la verdad, una verdad filtrada por nuestra mirada, y por tanto no verdad absoluta, pero, en cierta manera, nuestra verdad. El problema de la gente ciclada o megaproducida es que no nos la creemos. Cuando vamos a casa de un chico para fotografiarle nos impresiona más ver que tiene una estantería llena de libros que un músculo en un lugar donde, de forma natural, no tendría que haber ninguno.

Lucas y Marcos"Lucas y Marcos"¿Cuáles son vuestras fuentes de inspiración en este momento? Pasolini sería muy fan de vuestro trabajo...

No sabemos si él sería fan nuestro, pero nosotros suyo si que lo somos. Y mucho. De hecho La trilogía de la vida es una fuente de inspiración inagotable, como el Sebastian de Derek Jarman. Cada vez estamos más influidos por la pintura y menos por la fotografía. Pero tenemos los ojos siempre abiertos. De hecho, moriremos con los ojos abiertos.

La fotografía vive una revolución con los dispositivos móviles, todo el mundo hace fotos, pero, sobre todo, hay una profusión de imágenes nunca vista antes, vivimos bombardeados de imágenes publicitarias, personales, sociales... ¿Estamos educados –el público en general para leer y comprender bien las imágenes?

Hay mucha gente que si lo está, pero en general todo va demasiado rápido. No prestamos atención a las cosas más que unos pocos segundos, por lo que perdemos una buena parte de la información que puede haber dentro de una imagen. Cuando trabajábamos con un carrete de 35 mm, cada fotografía es un ejercicio de encuadre, de búsqueda de luz. Ahora todo el mundo se dedica a acumular millones de gigas, y la mayoría de las veces nunca se vuelven a ver esas imágenes. No interesan. Se hacen y punto. Nadie imprime esas fotografías en papel, probablemente no las vuelvan a ver nunca más. Si haces eso con tus propias imágenes ¿cómo vas a tener interés en prestar atención a las fotografías de los demás?

¿Cómo os repartís el trabajo? ¿Quién pone el ojo y quién pone la idea?

Los dos disparamos, los dos decidimos, los dos soltamos ideas muchas veces de forma incontrolada. Llevamos juntos 28 años. Estamos juntos 24 horas al día sin parar de hablar. Imagínate la cantidad de ideas, reflexiones, pensamientos en voz alta acertados, descartados y petardeos varios que soltamos al cabo del día. Somos dos cabezas que funcionan de forma intuitiva como una sola. Los dos ponemos el ojo y los dos ponemos las ideas.

Kink cumplió 10 años el año pasado pero vosotros lleváis muchos más trabajando como fotógrafos... ¿Cómo cambia con la edad la perspectiva con la que uno fotografía la vida? ¿Qué aportan los años?¿Qué quitan?

Hace ya muchos años que decidimos fotografiar solamente aquello que nos motiva, sin preocuparnos de lo que piensen de nosotros, ni del dinero, ni de si estamos haciendo lo correcto. Esas preocupaciones nos asaltan de vez en cuando. Pensábamos que los años nos iban a dar serenidad frente a la vida, pero nos hemos dado cuenta que solamente nos dan una cosa: ansiedad.

Memento Mori 01"Memento Mori"¿Qué es Kink realmente? ¿Una revista de fotografía, de estética, de filosofía? ¿Una forma de entender el mundo?

Un poco todo eso. A veces, cuando escribimos un texto para la revista de esa manera pobre, ya que nunca hemos intentado ser escritores, nos quedamos absolutamente exhaustos. Alguna vez incluso hemos llorado, porque explicamos cosas que nos han marcado mucho. Si todo eso lo rebozas dándole forma de revista erótica masculina, heredera de los fanzines y revistas americanos de los años 50, 60 y 70, el resultado es un trabajo del todo inclasificable.

¿La edición de calidad será autoeditada o no será...?

En nuestro caso, sí. Cuando empezamos con Kink veníamos de trabajar en algunos de los periódicos y revistas más importantes del país. Desde el momento que empezamos nuestro proyecto ese interés por nuestro trabajo quedó relegado, y nos hemos dado cuenta que, si no los editamos nosotros, no encontraremos a nadie que quiera hacerlo. Además, si alguien nos lo propusiera, tendría que ser bajo nuestras condiciones, por lo que en el fondo no dejaría de ser un trabajo de autoedición.

¿Qué es lo próximo que presentaréis con Kinkediciones?

Hemos presentado el nuevo número de la revista (Kink 27) el día 13 de octubre, acompañado de un nuevo Cuaderno que, esta vez, está dedicado a Juanjo Sáez, un gran amigo desde hace muchos años. También, hasta finales de año, tenemos intención de lanzar dos nuevos números de Fac Simile (el 7 y el 8), que es un libro de polaroids en 10 fascículos. Y ya. Por ahora.

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