"Nos quejamos de que no se nos toma en serio. Pero es que nos encanta un drama"

El sentido del humor y la acidez de los chicos de la web Estoy Bailando y promotores de las fiestas Estoy Bailando The Party no acaban en sus artículos. Nos han abierto las puertas de su redacción y lo hemos comprobado.

estoy bailandoEs innegable que vuestros artículos son un derroche de creatividad y, en muchas ocasiones, de mala baba, ¿sois conscientes de que vuestros lectores tienen una sonrisa en la cara mientras os leen? 

Sí. Aunque Google Analytics siempre nos avisa de que eso pasa porque la mayoría están borrachos cuando entran en la página.

No, en serio; la verdad es que el feedback general que recibimos por las redes sociales es justo ése, que la gente se ha reído y ha disfrutado los artículos, incluso los que tratan temáticas que son poco propensas a la risa. A nosotros muchas veces se nos escapa alguna carcajada mientras escribimos o elegimos las imágenes o los gifs para un artículo, nos hacemos autogracia.

Claro que también están los que no se ríen y se quejan por todo, pero a esos no les hacemos caso porque nos afean las estadísticas.

¿De dónde sacáis vuestra lengua viperina? ¿Cuál es vuestra principal inspiración?

Lo de la lengua viperina es algo que venía de serie. Algunos redactores llevamos tiempo ya escribiendo en diferentes webs y hemos ido afilándolas con el paso de los años; y otros las tenían ahí preparadas y han encontrado el vehículo perfecto para verter maldades sin ningún esfuerzo ni impedimento.

No sabríamos citar una sola fuente de inspiración, pero es evidente que webs como El Cliché nos marcaron en lo más profundo de nuestro ser. Aunque no nos atrevemos a compararnos con ellos, que eso sí que era maldad en estado puro (y nos encantaba).

¿Cuáles son las características imprescindibles que todo redactor de Estoy Bailando debe tener?

Pues la principal es que la tenga grande. La capacidad de comunicación. Pero sobre todo que sepa moverse por internet, que esté al día de todo (aunque luego no escribamos ni la mitad de lo que nos proponemos escribir). Ha de ser una víctima de la cultura pop y ha de estar dispuesto a devolverle la puñalada a tantos años de tortura/placer. Pero sobre todo ha de tener opiniones y atreverse a exponerlas y argumentarlas; aunque eso implique ponerse a medio internet en contra y recibir amenazas, privados intimidatorios, ramos de flores o peticiones de matrimonio. El pan nuestro de cada día.

Decís que os encantan muchas divas, pero tampoco os calláis lo que tengáis que reprocharlas. ¿Cuál sería la diva a la que salvaríais de las críticas de vuestros artículos? 

Lo de las divas es muy complicado, porque no se puede hablar de ellas. Ni bien ni mal. Si dices que una ha hecho algo bien te acusan de fan irredento y si dices que lo ha hecho mal te acusan de hater o de no haberla entendido. Como si Madonna fuera el prospecto de un medicamento ¿eh?

De todas formas hoy en día quedan ya muy pocas Divas que se puedan llamar a sí mismas Divas (así, con D mayúscula) a las que haya que salvar de la quema sí o sí. Y hay una gran diferencia entre alabar todo lo que haga alguien o perdonarle un patinazo.

Es cierto que en Estoy Bailando tenemos nuestras debilidades: Kylie es la más grande (figuradamente, claro, porque ella es un llavero) a pesar de que no da pie con bola, y Yurena musicalmente va muy bien encaminada (aunque en el resto sea un desastre). Y luego están las manías personales de cada uno, por eso a veces hay pelea para escribir sobre alguien porque uno quiere ponerla como un trapo y el otro quiere hacerle un altar.

Pero en general no se salva nadie de nuestras críticas, ni siquiera nosotros mismos. Y no será porque en la redacción no tengamos nuestro arranques de divismo de vez en cuando.

¿Mantenéis el mismo humor cuando estáis fuera de la redacción? 

Totalmente. De hecho una de las cosas que siempre tenemos en mente a la hora de escribir un artículo es redactarlo como si estuviéramos hablando con un amigo tomando una caña: con sus parones para crear emoción, con improperios, con gritos, con tirones de pelo, con gifs que simulan nuestras reacciones… Luego nos quejamos de que nadie nos toma nunca en serio. Pero es que nos encanta un drama.

¿Qué protagonista de alguno de vuestros artículos os ha dado más problemas?

Pues hemos tenido unos cuantos. Desde chicos que hemos elegido para los #FollaOnFriday que nos han amenazado con denunciarnos por usar imágenes que ellos mismos han publicado de forma abierta en su Twitter hasta famosos que nos han amenazado con denuncias por reproducir lo que decían otros medios. Pero sin duda la palma se la lleva Aday Traun.

¿Cómo reaccionó? 

Pues es curioso porque en realidad Aday reaccionó antes de que publicáramos el post. Elegimos a un chico como #FollaOnFriday y descubrimos que había hecho algunas escenas porno y pusimos una imagen (censurada, obviamente) en nuestro Facebook para promocionarlo. El otro chico que salía en la imagen era Aday y nos exigió que la retiráramos, primero porque habíamos puesto que era canario y él es sevillano; y luego… No nos quedó claro por qué, sospechamos que porque no hablábamos de él sino del otro. Total, que mientras intentábamos que nos explicara qué problema tenía con que usáramos una imagen pública, nos denunció y nos bloquearon Facebook.

Y mira, eso ya sí que no porque nosotros trabajamos con Facebook. Así que le dedicamos el famoso artículo; que al final le fue genial porque recibió un montón de visitas en sus perfiles y seguro que hizo negocio y todo.

¿El tener este tipo de polémicas os ha supuesto una autocensura en posteriores publicaciones en la web? 

Las polémicas no, porque nos encantan. Y tenemos muy claro dónde está la línea que no se puede cruzar a la hora de hablar de alguien. Lo que sí nos ha hecho autocensurarnos alguna vez es el hecho de que cada vez más gente lee la web y se va haciendo más conocida, y sabes que lo que escribas sobre determinados personajes va a llegar a ellos o a sus allegados. Generalmente nos da igual, porque nunca entramos en el terreno personal a la hora de hacer una crítica, como las de La Bloguera Más Débil; pero tampoco nos gusta causar soponcios gratuitos.

Lo que sí nos ha pasado es encontrarnos luego con personajes que nos piden que editemos algo, o que retiremos alguna imagen que le puede causar un drama personal. Luego ya tienes más cuidado a la hora de hablar sobre esas personas, porque sabes que te leen y les coges cariño. Como a un cachorrillo. Pero en general no nos cortamos nada y siempre encontramos la forma de decir lo que queremos sin caer en lo bajuno.

Siempre decimos que Estoy Bailando no se creó para hacer amigos.

¿Qué es lo que nunca escribiríais ni publicaríais, por más cierto e innegable que fuera?

Algo sobre la vida personal de alguien que esa persona no haya hecho público. Hemos publicado imágenes de perfiles de ligoteo de gente conocidilla, porque entendemos que esa persona tampoco se escondía y le iba a dar igual (y así fue). Pero hay cosas que se saben o se descubren off the record y no se pueden publicar.

Ahora mismo hay un par de temas sobre los que todo el mundo habla y se cuestiona y nosotros sabemos la verdad; pero como los implicados no lo han hecho público entendemos que no es cosa nuestra contarlo.
Lo que sí haríamos es sacar gente del armario, si tenemos pruebas irrefutables. No creemos en lo de que el outing es malo, y menos en según qué personajes.

Además, el conocimiento es poder. Y cuanto más te callas, a más fiestas con barra libre te invitan para que no hables. Y allí te enteras de más cosas y bueno… una barra libre sin fin.

Una de vuestras últimas apuestas es el concurso La bloguera más débil. ¿Qué potencial visteis en él cuando os decidisteis a llevarlo a cabo? 

Lo de La Bloguera Más Débil nos pilló por sorpresa a todos. Localizamos a Weakest Blogger en Facebook, porque compartía estados en los que criticaba blogueras sin ningún tipo de piedad, y le propusimos escribir para la web. Le encantó la idea.

El primer artículo, el de Prince Pelayo, fue un bombazo. La gente se puso a compartirlo por las redes sociales y todos coincidían en que ya era hora que alguien se atreviera a decir lo que muchos pensamos pero nadie publicaba. Luego han pasado por ese “reality” gente como Lovely Pepa (sus fans nos acribillan cada día), los TrendTwins (a los que en el fondo adoramos) y Paula Echevarría (fuimos de los primeros en hablar de sus copiadas, mucho antes que los de Divinity).

Lo que nos gusta de esa sección es que va dirigida a un público concreto que comparte el material y hace que más gente se interese por lo que publicamos; además de ser un claro ejemplo del material que nos gusta publicar. Si algo no nos gusta, no nos lo callamos; no tenemos un objetivo comercial detrás ni necesidad de quedar bien con alguien. Estamos radicalmente en contra de apoyar algo mediocre sólo porque es popular o por amiguismo o endogamia, y el mundo de las blogueras de moda es el caldo de cultivo ideal para expresar ese odio al peloteo barato que tenemos en la web.

Aunque, como decíamos antes, con una barra libre de por medio… ¡nos lo pensamos!

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