Los prejuicios contra el VIH/sida: ¿De verdad estamos en el siglo XXI?

¿De verdad estamos en el S.XXI? Empiezo con pregunta porque aún terminando 2012 no logro creérmelo del todo. Me refiero con esto al trato que los españoles se siguen dando a los contagiados con el virus VIH, a la falta de conocimiento sobre el tema y el exceso de prejuicios.

05/12/2012 - Luz de Aguilar | Opinión Ni más ni menos que el 50% de los españoles declaran sentirse "incómodos" si su hijo tiene algún compañero con VIH en su colegio. Es decir, que allí envían a sus hijos a educarse y, de paso, que aprendan a quién no hay que acercarse. Sin duda, da escalofríos pensar que la mitad de la población tiene prejuicios irracionales que se pensaban venidos a menos. Los niños por su parte, son un ejemplo de no discriminar y si lo hacen es porque sus familiares o su entorno, ya le ha enseñado a establecer diferencias. Los pequeños juegan juntos, comparten sus juguetes, se dan muestras de afecto y no pasa absolutamente nada. Algunos adultos deberían aprender de la inocencia y trato de sus hijos hacia los demás.

El 27% se siente "incómodo" si algún compañero de trabajo tiene VIH y el 39,5% si esta persona trabaja en la tienda donde compra habitualmente

Más datos negativos: el 27% se siente "incómodo" si algún compañero de trabajo tiene VIH y el 39,5% si esta persona trabaja en la tienda donde compra habitualmente. Presupongo que su miedo será que respiren el mismo aire, que tecleen en su mismo ordenador o que toquen la bolsa del alimento con las manos. En realidad no me lo explico.

Pero no todos los datos en este estudio son negativos: puesto que abarca 4 años (2008-2012), se puede observar una tendencia a la baja en el número de personas con prejuicios, que aunque leve, ya es algo. Hace 4 años, el 33% de los españoles evitarían tener contacto con una persona afectada mientras que en este año son el 29% (13 millones). Otro dato muy positivo es que el 17,2% (8 millones) de los españoles mantendría una relación de pareja con alguien con VIH. En el 2008 solo el 6,5% las mantendría. Recuerdo que en una relación, la única medida que deben tomar para no contagiar a la otra persona es utilizar preservativo de barrera (condón) siempre.

El sida era considerado un castigo contra los homosexuales por ser unos "depravados".

¿El origen de los prejuicios? Lo tengo claro, el desconocimiento. Primeramente esta enfermedad ha estado asociada a la homosexualidad o a la supuesta promiscuidad de los gais. Y, como todos sabemos, la homosexualidad ha estado repudiada y castigada hasta hace poco (hablo de España). El sida era considerado un castigo por ser unos "depravados". Desgraciadamente, los achaques de la enfermedad era reconocibles en el rostro de estas personas, por no existir medicamentos aún, así eran señalados y aislados de la vida social. Lo que no sabían es que obviamente el VIH se trasmite por contacto sexual y por tanto puede ser en el sexo hombre-hombre, mujer-mujer y hombre-mujer. Ahora se sabe, y, aunque la enfermedad del sida ha dejado de ser un tabú, continúa el recelo.

El 33% cree que se transmite por picadura de mosquito, el 15% al compartir un vaso de agua, el 15% por estornudo o tos y el 14% por utilizar baños públicos.

En segundo lugar, aunque hay información en todos sitios, la gente no lo tiene claro o sigue desconfiando de las formas de contagio. Estos datos de creencias son llamativos por lo antiguos e ilusos que son. Por orden: el 33% cree que se transmite por picadura de mosquito, el 15% al compartir un vaso de agua, el 15% por estornudo o tos y el 14% por utilizar baños públicos. Fue leer esto y acordarme de cuando mi abuela me contaba que su madre le previno para que no se sentase donde hubiese estado un hombre, no fuese a ser que se embarazase. La esperanza está que al igual que esto ha quedado de anécdota, las falsas creencias en cuanto al VIH también lo hagan.

Esto es muy importante: las únicas formas de transmisión del virus son por contacto sexual, por compartir algún instrumento de inyección y de madre a hijo, debido a que el virus viaja en los fluidos corporales tales como sangre, semen, secreciones vaginales y leche materna. En el primer caso la única protección eficaz son los condones o las barreras de látex, en el segundo jamás compartir agujas o jeringas y en el tercero los médicos se hacen cargo del caso.

Volviendo al estudio, cuando se le preguntó a la gente que solución darían, la mayoría apoyan políticas donde se segregue a las personas contagiadas de las demás. El 14% (6,5 millones de españoles) dicen que deberían estar separados en ciertos lugares. ¿Esto es fuerte? Lo siguiente es más. El 13% es partidario de la publicación de los nombres para poder evitarlos. Aunque en el 2008 eran el 20% los que pensaban esto. ¡Ni a los asesinos cuando salen de la cárcel se le hace eso! Personalmente creo que a este 13% le faltan conocimientos y sensibilidad y le sobran prejuicios.

Que el número de personas con prejuicios haya bajado, que la sociedad esté más sensibilizada y que las personas afectadas reciban una adecuada atención debemos agradecerselo a las ONG, sociedades científicas y autoridades sanitarias. Para que esto sea posible, durante años en la partida presupuestaria el Gobierno de turno destinaba un porcentaje para planes de prevención del VIH. En cambio, en los presupuestos del Estado de este año no aparece ni una sola referencia al tema. Se hace evidente que a la señora Mato, ministra de Sanidad, esto le preocupa bastante poco. Desde luego, flaco favor está haciendo el Gobierno de Rajoy al trabajo de estos profesionales y a la sociedad en general al eliminar los planes de prevención. Ni qué decir tiene la delicada situación en que deja a las personas que necesitan atención. Puede sonar fuerte, pero este Gobierno está atentando, hasta el momento impunemente, contra la salud de los ciudadanos españoles. Si el Ministerio de Sanidad invisibiliza el problema, baja la percepción de riesgo entre la gente y más que probable que suba el número de afectados con VIH. La prioridad del ministerio no es vender hospitales al mejor postor (o al más conveniente para ellos...), su función es cuidad de la salud del Estado. Para eso pagamos impuestos.

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