El papa califica a los homosexuales de 'heridos sociales'

Para Francisco, la Iglesia no puede estar siempre insistiendo sólo en cuestiones como el aborto, el matrimonio homosexual o el uso de los anticonceptivos, "la opinión de la Iglesia ya la conocemos, pero no es necesario hablar de ello sin cesar".

papa-francisco2--644x36223/09/2013 - Guillermo Otero Las declaraciones del papa Francisco han vuelto a sorprender al dar un giro al discurso de la Iglesia Católica sobre la homosexualidad y el papel de la mujer en la Iglesia, que no se separan de lo marcado por el Catecismo y cuya novedad está en que para él lo primero es el Evangelio y después la doctrina.

En una entrevista de 27 páginas concedida al padre Antonio Spadaro y publicada en la revista de los jesuitas La Civiltá Cattolica, el pontífice ha asegurado que "Dios en la creación nos ha hecho libres" y que "no es posible una injerencia espiritual en la vida personal", al resumir su discurso sobre los divorciados y los homosexuales.

"Dios acompaña a las personas y es nuestro deber acompañarlas a partir de su condición", por lo que hay acompañarlos "con misericordia".

Sobre la homosexualidad

Entre los "heridos sociales" señala a los homosexuales y ha vuelto a decir que quién es él para juzgar a un homosexual de buena voluntad y que busca a Dios.

"Dime, Dios cuando mira a una persona homosexual ¿aprueba su existencia con afecto o la rechaza y la condena?"

Como anécdota contó que "una vez un persona, para provocarme, me preguntó si yo aprobaba la homosexualidad. Yo entonces le respondí con otra pregunta "Dime, Dios cuando mira a una persona homosexual ¿aprueba su existencia con afecto o la rechaza y la condena?", cuenta como anécdota.

Sobre la mujer

Asimismo, también ha reflexionado sobre el papel de la mujer en la Iglesia y considera que "es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia, temo la solución del 'machismo con faldas' porque la mujer tiene una estructura diferente al varón, Pero los discursos que oigo sobre la mujer a menudo se inspiran en una ideología machista".

"Las mujeres -subraya- están formulando cuestiones profundas que debemos afrontar. La Iglesia no puede ser ella misma sin la mujer y el papel que ésta desempeña. La mujer es indispensable para la Iglesia". Destaca que la Virgen María estaba por encima de los apóstoles y subrayó que en los lugares donde se toman "las decisiones importantes" es necesaria su figura.

No precisó más. Durante su reciente viaje a Río de Janeiro rechazó que puedan acceder al sacerdocio al señalar que sobre ese tema "la Iglesia ha hablado y ha dicho no, esa puerta está cerrada".

Sobre la Iglesia

Para el papa, la Iglesia es "la casa de todos, no una capillita en la que cabe solo un grupito de personas selectas. No podemos reducir el seno de la Iglesia universal a un nido protector de nuestra mediocridad".
El pontífice argentino considera que la Iglesia a veces se ha dejado envolver en pequeñas cosas, en pequeños preceptos, cuando lo importante -insiste- es el Evangelio y ahí señala que la Iglesia en estos momentos lo que necesita es recuperar la capacidad de curar heridas y dar calor y cercanía.
Ello le lleva a compararla con un "hospital de campaña" y a afirmar que a las personas hay que acompañarlas, "ya que las heridas necesitan curación".

Según el papa, las enseñanzas de la Iglesia sean dogmáticas o morales, no son todas equivalentes y que la pastoral misionera no es transmitir de modo desestructurado un conjunto de normas para imponer las insistentemente, sino que el anuncio tiene que concentrarse en lo esencial.

Esa reflexión le lleva a decir que es necesario encontrar un nuevo equilibrio, "porque de otra manera el edificio moral de la Iglesia corre peligro de caer como un castillo de naipes, de perder la frescura y el perfume del Evangelio".

"La propuesta evangélica debe ser más sencilla, más profunda y radiante, sólo de esa propuesta surgen después las consecuencias morales", puntualizó.

Francisco también tiene en mente la reforma de la Curia y otras instituciones de la Iglesia, pero para él, las reformas organizativas y estructurales son secundarias; la primera debe ser -señaló- la de las actitudes.

Y ahí -insistiendo en lo que ha dicho en numerosas ocasiones desde que fue elegido papa el 13 de marzo pasado- ha vuelto a asegurar que la Iglesia lo que necesita son pastores y no "clérigos de despacho" y que para que las reformas den fruto es necesario un amplio tiempo de reflexión, de discernimiento.

Sobre Jorge Mario Bergoglio

Otra novedad de la entrevista es que por primera vez Francisco muestra su interior y no duda en presentarse como un papa "pecador" y un "indisciplinado nato" y reconoce que en los años pasados su forma "autoritaria y rápida" de tomar decisiones le causaron "serios problemas" y fue acusado de "ultraconservador".

Y en ese punto hace una afirmación hasta ahora impensable que la dijera un papa: "jamás he sido de derechas, fue mi forma autoritaria de tomar decisiones la que me creó problemas".

Según observadores vaticanos, el papa pretende romper esa imagen encorsetada de los pontífices, mostrarse como un pastor, cercano a sus ovejas, sin oropeles, en la línea sencilla y simple que mostraba Jesús.

En esa línea, no duda en desvelar también que en algunos momentos se duerme rezando, para terminar diciendo: "Soy un pecador en quien Dios ha puesto los ojos".

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