Nativos americanos navajos se oponen al matrimonio igualitario en su territorio

Mientras Nuevo México casa a parejas homosexuales, la comunidad indígena más extensa de EEUU, enclavada en parte de este estado, mantiene prohibidos los matrimonios entre personas del mismo sexo.

08/01/2013 - Agencias Situada entre Nuevo México, Arizona y Utah, la Nación Navajo cuenta con instituciones tribales propias y no tendrá efecto en este territorio de 300.000 habitantes indígenas la reciente resolución de la Corte Suprema neomexicana a favor del matrimonio igualitario.

Así lo asegura el brazo legislativo de la Nación Navajo: "El fallo de la Corte Suprema de Nuevo México no ha tenido ningún efecto en Nación Navajo en términos legislativos o de leyes existentes", aseguró hoy el portavoz del Consejo, Jared Touchin.

Se refiere a que la Nación Navajo cuenta desde 2005 con una ley propia sobre el matrimonio, que reconoce las uniones heterosexuales firmadas fuera de la comunidad pero prohíbe explícitamente las homosexuales.

"Los matrimonios entre personas del mismo sexo no tienen validez y están prohibidos", marca el texto legal, justo después de vetar las uniones entre progenitores e hijos, abuelos y nietos, y hermanos y hermanas.

El portavoz del Legislativo subraya que "la Nación Navajo apoyará la actual ley que prohíbe el matrimonio gay" hasta que el Consejo no apruebe una nueva legislación que la revoque.

Ni la resolución de la Corte Suprema de Nuevo México que legaliza los matrimonios entre homosexuales ni un posible desenlace similar en Utah afectarán a una ley que nació para "promover familias fuertes y preservar los valores familiares".

La ley de 2005 se aprobó con una vasta mayoría y sin voces contrarias en el Consejo de Nación Navajo, una contundente aritmética que el Legislativo usa para justificar su decisión de no abordar el tema de nuevo.

"La cuestión del matrimonio homosexual todavía se ve desde un punto de vista muy conservador entre mucha gente de Navajo, incluyendo los legisladores", defiende Touchin.

Sin embargo, los activistas LGTB niegan que el matrimonio entre personas del mismo sexo sea un problema social en Nación Navajo, sino político.

El grupo Coalition for Navajo Equality cree que es el momento para abordar políticamente el asunto. Se escudan en la creciente legalización del matrimonio igualitario en el país y se apoyan en la llegada de habitantes navajos homosexuales que se casan en Nuevo México y California.

"Una mayoría de la sociedad está pidiendo el final de la discriminación y esta ley es discriminatoria y divide a las familias", aseguró el promotor de la coalición, Alray Nelson, que asegura que la tradición trata el matrimonio como un "asunto privado" que incumbe solo a familiares y amigos. "Nuestros líderes dicen que reconocer los matrimonios entre personas del mismo sexo va en contra de la tradición navajo, pero es totalmente al contrario", alega. "Aceptábamos estas uniones antes de que se aprobara la ley en 2005".

"Las familias en Nación Navajo buscan siempre la armonía en la comunidad y son contrarios a la discriminación. Los homosexuales, lesbianas y transexuales siempre han sido parte de la comunidad y han tenido un rol en la sociedad desde los principios", subraya el activista.

La coalición por la igualdad estudia ahora cómo hacer llegar el asunto a los tribunales, busca nuevos aliados en el Legislativo y promueve el debate de este asunto entre los ciudadanos.

La resolución de Nuevo México se suma a la tendencia en los últimos años de reconocimiento de estas uniones en varios estados, ya sea con resoluciones de la corta suprema, leyes promovidas por el poder legislativo del estado o votaciones populares.

Con más de 300.000 censados, la Nación Navajo es la mayor comunidad de americanos nativos del país, es territorialmente más extensa que algunos estados y divide su territorio entre el noroeste de Nuevo México, el noreste de Arizona y el sureste de Utah.

¿Te interesa el contenido?