Mitos sobre el sexo oral y sus consecuencias en la salud

La alimentación del hombre, por ejemplo, en ningún caso influye en el sabor del semen.

sexo oral

El sexo oral es visto en ocasiones como una alternativa a la penetración o un complemento a las relaciones sexuales más seguro que estas. También como una forma de sexo con menos riesgos, aunque en los últimos años algunos casos como el de Michael Douglas o Bruce Dickinson (en ambos casos se relacionó el sexo oral con su cáncer) o el aumento de casos del número de mujeres jóvenes con cáncer de orofaringe asociado al sexo oral han provocado que se multipliquen los falsas creencias sobre el sexo oral y sus riesgos para la salud.

Más allá del cáncer y del Virus del Papiloma Humano (VPH), desde Medical Daily repasan algunos de los mitos y falsas creencias que existen alrededor del sexo oral, tanto si hablamos de una felación como del cunilingus.

Infecciones de transmisión sexual (ITS): se suele creer que es más difícil contraerlas o, directamente, que no es posible. Desde el HIV InSite, de la Universidad de California, en San Francisco, recuerdan que tras el sexo oral existen riesgos si la persona que lo lleva a cabo tiene un corte abierto en la boca. También si la mujer tiene la menstruación. También, como es lógico, si la persona sufre una ITS.

Sífilis: al igual que en el supuesto anterior, la sífilis parece quedar fuera de los temores de muchos cuando practican sexo oral. Desde los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades señalan el aumento de los casos de sífilis contraídos por la práctica de sexo oral.

El consejo desde los CDC (siglas en inglés de este organismo oficial) es el empleo de condones también durante su práctica.

No cepillarse los dientes: aquellos que temen que las heridas en la boca pueden provocar un contagio pueden estar en lo cierto, como hemos visto ya, pero algunos llegan al extremo de precavidos y optan por no cepillarse los dientes si sospechan que tendrán relaciones sexuales. Desde AIDS Vancouver explican que, aunque el cepillado puede provocar pequeñas hemorragias, estas no suponen un riesgo para la transmisión de una ITS.

Más allá de los riesgos para la salud

Existen otros muchos mitos que algunos a día de hoy siguen dando por ciertos, aunque no tienen sustento alguno. Uno curioso es el que dice que beber algunas bebidas antes del sexo oral tiene la capacidad de cambiar el sabor del semen, como ocurre con el zumo de piña.

La doctora y sexóloga Madeleine Castellanos respondía en BuzzFeed Health que, aunque es cierto que los fluidos corporales se ven influidos por nuestra alimentación, en ningún caso influyen en casos como el sabor del semen.

También existe la creencia de que el orgasmo es diferente y menos placentero en el sexo oral que a través de otras formas. Incluso que hay mujeres que son incapaces de alcanzarlo solo con sexo oral (creencia de un 80 % en Estados Unidos, según Planned Parenthood). Lo cierto es que combinar, por ejemplo, sexo oral con penetración hace que el orgasmo sea más placentero.

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