La historia en común de Lucas y Mateo, dos gemelos transexuales

Nacieron siendo Natalia y Lucía y ahora son Lucas y Mateo, dos gemelos idénticos que han decidido compartir su historia a través de YouTube.

twin brothersEl 4 de abril de 2013 fue la fecha elegida para su despedida. Se despedían de Natalia y Lucía y daban la bienvenida a Lucas y Mateo, los nombres –y el género– con los que realmente se sienten identificados. Los ya conocidos como Twin Brothers son dos gemelos transexuales que han pasado juntos el proceso de reasignación y que ahora han decidido, YouTube mediante, contar su experiencia. “Éramos Natalia y Lucía y decidimos grabar un vídeo para recordarle a nuestras futuras parejas, a nuestros futuros amigos y a nosotros cómo éramos y lo orgullosas que estábamos de tomar esta decisión”, cuenta Mateo en una conversación con Público, en la que también ha confesado sentirse “abrumado” por la cantidad de reacciones que ha despertado su historia y las numerosas muestras de cariño recibidas.

Los hermanos malagueños, que tienen 29 años y una vida en común, eran hermanas hace seis. “Éramos Natalia y Lucía y decidimos grabar un vídeo para recordarle a nuestras futuras parejas, a nuestros futuros amigos y a nosotros cómo éramos y lo orgullosas que estábamos de tomar esta decisión”, cuenta Mateo, que añade entusiasmado “nunca creímos que la gente se iba a volcar con nuestro vídeo La Transexualidad no se elige”.

“Yo había nacido en otro cuerpo”

Con 24 años, los Twin Brothers decidieron iniciar su proceso de reasignación, un proceso sumamente lento que todavía culmina ahora desde hace seis años. Seis años de tratamiento hormonal, de largas listas de espera, de psicólogos que no se lo pusieron nada fácil y de la prueba más dura: el quirófano. Ellos lo tenían claro y no desistieron en su intento: “Yo había nacido en otro cuerpo. Lo descubrí muy pequeño y no hemos dudado en ningún momento en que nos sentíamos otra persona” afirman ambos hermanos, que recuerdan con cierto drama su infancia y sobre todo su etapa escolar: “Era raro plantearse estas preguntas tan pequeñas pero a pesar de que nos dijeron los psicólogos que era imposible, nosotros nos sentíamos con esa edad que no estábamos a gusto”.

Lucas y Mateo contaron a Público cómo fue ese momento crucial en el que decidieron iniciar la reasignación sexual definitiva: “Fue mi hermano Lucas el que me lo dijo. No estamos bien y vamos a pedir ayuda”. Lo primero que hicieron fue hablar con su médica de cabecera, que enseguida les derivó a la Unidad de Tratamiento de Identidad de Género del Hospital Civil de Málaga. Ya en el hospital, pudieron comprobar que las listas de espera eran interminables. Por cada consulta de psicología –obligatoria en aquel entonces para poder obtener el informe psicológico para inicial el tratamiento hormonal y la primera cirugía– tenían que esperar cuatro meses. Las largas esperas, sumadas al trauma ocasionado por la incomodidad de las preguntas en los test psicológicos, les llevaron a cambiar de rumbo y optar por la medicina privada, gracias al apoyo de sus padres. Una psicóloga privada les permitió acelerar esta parte del proceso gracias a que las sesiones esta vez eran semanales. “En menos de dos meses teníamos el informe favorable”, relatan los hermanos.

"Por ser hermanos y gemelos lo hemos vivido acompañados y eso nos ha ayudado mucho"

Tras superar otro bache, –desde 2014 la ley de transexualidad andaluza no determinaba el informe psicológico como vinculante para iniciar el tratamiento hormonal–, pudieron por fin empezar con él y someterse a la primera intervención quirúrgica, la de pecho. Sobre esta fase, los Lucas y Mateo recuerdan con dolor cómo tuvieron que pasar varias veces por el quirófano para lograr los resultados deseados, por no hablar de lo que les costó reunir el dinero para poder pagarlo. “Estuvimos trabajando durante meses para ahorrar lo que costaba una mastectomía”. “Nos gastamos el dinero porque imagínate si llegamos a esperar. Aún no nos han llamado para esta operación después de cinco años”, lamentan.

Después de eso llegó la inyección de hormonas, con sus altibajos físicos y psicológicos. “Cada dos semanas el endocrino nos inyectaba las hormonas necesarias a cada uno y había veces que sufríamos importantes altibajos pero es muy gratificante cuando ves que empieza a nacerte la barba, cuando te ensancha la espalda y el cuerpo poco a poco se va completando”, relatan los hermanos. A día de hoy, su proceso de reasignación sexual está casi finalizado. Les queda que se les practique la histerectomía, una operación que les recomendaron los médicos y que esta vez harán en el hospital público malagueño, con la esperanza de que la espera no sea eterna.

Como el de cualquier persona en su caso que decide contarlo, el objetivo de la creación del canal de YouTube no fue otro que el de ayudar a quien se encuentre en la situación por la que ellos tuvieron que pasar. Los gemelos buscan “normalizar este proceso”, recordando que su caso no es ni mucho menos un caso aislado. “Somos muchos los que nos enfrentamos a asimilar lo que significa ser una persona transexual. La única diferencia es que nosotros por ser hermanos y gemelos lo hemos vivido acompañados y eso nos ha ayudado mucho. Queremos ahora apoyar a los jóvenes con nuestra experiencia”, explican.

Los Twin Brothers siguen en el mismo barrio y con su misma gente. “A algunos les ha podido chocar nuestro cambio físico pero nos ven más felices que nunca y ante eso solo recibimos todo su apoyo”, celebraban. Actualmente, Lucas está al paro y su gemelo trabaja en un supermercado. De cara al futuro, ambos desean lograr una estabilidad laboral y formar una familia. Por supuesto, su reto principal es empezar una vida como Lucas y Mateo de manera plena. “Haremos todo lo posible por lograr nuestros objetivos aunque haya veces que no dependa de nosotros mismos”, dice un esperanzado Mateo.

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