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Salgo del armario y me siento solo. ¿Cómo puedo disfrutar de mi soledad?

SoledadLa semana pasada comenzaba la serie Salgo del armario y…, que os iré descubriendo. Y lo que os vaya contando puede valer para los recién coming out, los que no saben qué hacer, los que lo hicieron hace siglos, o los que ya nacieron fuera, incluso para los heteros.

El tema de la soledad es algo que podríamos tratar desde varios puntos de vista: vivir, estar, sentirse solo o ser una persona solitaria. Y en el colectivo LGTB me he encontrado con mucha soledad.

En esta parte quiero hablaros del vivir o estar solo. Algo que todos deberíamos aprender a hacer, que yo lo traduzco en saber disfrutar de nosotros mismos, de nuestro tiempo, nuestro espacio (ese que reclamamos muchas veces, y cuando lo tenemos no sabemos qué hacer con él), no tener enfermizas dependencias afectivas y el no al aburrimiento.

Reconozco que durante años, por mi baja autoestima, era de esos enfermizos afectivos que no sabía estar solo, todas mis relaciones estaban contaminadas.

Mi vida ha dado un par de giros, como yo digo, de los “gordos”. Y en el segundo, que coincidió con mi salida del armario, decidí que tenía que aprender a vivir solo y disfrutar de mi soledad. Si queréis conocer algo más de esos giros, aquí os dejo este video:

Saber vivir y estar solo nos llevará a tener relaciones mucho más sanas, basadas en la libertad y respeto hacia ti mismo y hacia los demás.

¿Sabéis dónde ayuda mucho? En las rupturas sentimentales/ afectivas o frente a las obligaciones que nos creamos de salir o de ir a algún sitio cuando no te apetece.

Cuando tenemos una ruptura de pareja, de amigos o familiar, el momento dolor, decepción, tristeza tienes que pasarlo. Sin embargo si sabes vivir y estar solo, se supera con mucha más facilidad, y duele menos, porque sabes seguir viviendo, no te paras por eso. La vida continúa y nosotros con ella, o ella con nosotros.

Aprender a disfrutar de tu soledad requiere tiempo y algo de trabajo, que conforme vas cogiendo ritmo va resultando cada vez más gratificante. Para ello tienes que buscar cosas que sean divertidas y entretenidas para ti, y lo mejor es potenciar aficiones.

He tenido clientes que me pedían aprender a ello porque a veces les apetecía pero no sabían cómo hacerlo. Les gustaba estar con gente, pero a veces su cuerpo les pedía algo de soledad, les agotaba tanta vida social. Pues resulta que analizando sus aficiones, había bastantes que eran para hacerlas solitos, se pusieron en marcha y ahora están encantados.

Haz un listado de todas las que tienes o te gustaría hacer; o tenías y quieres recuperar. De este listado, coge las que puedes o haces solo, y te puedan resultar más divertidas y apetecibles.

Comienza a potenciarlas, a través del método Kayzen. Poco a poco ves marcando en tu agenda tiempo para ello. Es importante, salvo algo urgente, que respetes la agenda. La primera semana poco tiempo y semana a semana ve subiendo los tiempos, hasta que se convierta en algo que disfrutas, que te gusta y lo hagas sin necesidad de agendarlo.
Algunas ideas:

  • soledad 1Leer: busca lecturas que te gusten de verdad, con las que disfrutes, y mientras no la encuentres ves cambiando de libro. Yo me aficioné con Harry Potter a los 32 años, y ahora no puedo irme a dormir sin leer un rato, es uno de mis momentos más gratificantes, que lo hago tanto si tengo pareja como si estoy solo.
  • Pasear escuchando, o no, música: busca hueco, un rato diario o semanal, ponte música y a caminar. Busca sitios que te gusten, y disfruta del paisaje, la brisa y olor del mar o la montaña; o viendo las caras de la gente por la ciudad, es muy divertido. Y de paso haces deporte, y del barato.
  • Ver una serie que te enganche: en internet las tenemos todas, y no necesitas a nadie para verlas, así no te peleas si al otro no le gusta. Tú te marcas tus ritmos y te las disfrutas, y de paso igual puedes planchar.
  • Vaguear contigo mismo: momentos para no hacer nada, quedarte tirado en el sofá con una cerveza y una peli, o dígase refresco, te, café o copa. Tomate un día, una mañana o una tarde para ti, a lo mejor quedarte en casa, levantarte tarde, para desconectar de tanto stress y vida social, recuperar fuerzas.
  • Cocinar, jardinería, gym, nadar, yoga, meditación, salir en bici, visitar lugares que no vas porque nadie te acompaña, etc. Hay cientos de cosas que puedes hacer y disfrutar contigo mismo.

Y por último, y muy importante, para los social-adictos que se apuntan a todo, aprende a decir no. Si eres de los que no sabes decir que no a un plan, aunque en el fondo quieres decirlo, con la puesta en marcha de tus aficiones en la agenda, es el momento de comenzar a practicarlo, el hueco para ese plan ya lo tienes ocupado.

Otro día hablaremos del “sentirse solo” en este mundo nuestro LGTB.

Te deseo un buen disfrute de ti mismo.

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