Cómo combatir el estrés con una sesión de spa casera

Si todavía no has superado la vuelta de las vacaciones y el mal tiempo hace que tu humor empeore y eso se añade al estrés del día a día, necesitas un descanso.

spa caseroLo cierto es que todos sabemos que ir corriendo a todas partes no es nada bueno y puede acabar pasándonos factura en lo que respecta a nuestra salud.

Para evitar que eso ocurra te hemos traído unos cuantos consejos para que puedas disfrutar de una buena sesión de spa en tu propia casa.

Cómo crear un spa en casa: todos los pasos

• Prepara el ambiente: lo mejor es empezar con un ambiente limpio y recogido para que tu sesión de spa no sea inoportunamente interrumpida por tu conciencia recordándote que tienes que limpiar el baño. Un espacio despejado ayuda a despejar la mente (aunque parezca una cita de Confucio te prometemos que es cierto). Para terminar de crear el ambiente de relax puedes encender velas (que pueden ser perfumadas, para darle unos puntos extra al spa casero), si no tienes velas o no te gustan, puedes probar también con incienso, poner tu música favorita… A este respecto, lo mejor es que escojas una banda sonora suave y relajante para tu sesión de spa.

• Bombas de baño: si quieres hacer tu sesión de relajación aún más placentera, puedes llevarla al siguiente nivel haciéndote con una bomba de baño, que llene el agua de tu bañera de color, tu cuarto de baño de un olor delicioso y tu piel tremendamente suave e hidratada. Si no conoces este producto, la marca Lush dispone de una gran variedad entre la que escoger.

• Masajes: convence a tu pareja para que te dé un masaje y alivie las contracturas que puedas tener. Si eso no es posible, el agua caliente afloja los músculos contracturados, por lo que el baño te vendrá de perlas de todas formas.

• Entretente: si eres una persona muy activa es posible que a los diez minutos de estar en el baño pienses “¿y ahora qué?” y empieces a acordarte de todo lo que tienes que hacer. Eso no te ayudará a relajarte, así que, para entretenerte y realmente desconectar, puedes llevarte un libro (¡cuidado con no tirarlo al agua!) o incluso llevarte una silla donde apoyar el ordenador y ponerte una película o un capítulo de tu serie favorita, eso sí, cuidado con los aparatos electrónicos y el agua.

• Seca e hidrata: coge la toalla más suave que tengas y sécate bien con ella. Cuando acabes, hidrata tu piel con una crema o aceite. Seguro que ya tienes estos productos en casa, pero si te apetece probar algo nuevo, hay infinidad de marcas que ofrecen este tipo de artículos en todas las variedades posibles. No hay excusa para no darle a tu piel el cuidado que se merece, aunque sea de vez en cuando.

Como habrás podido comprobar, es bastante sencillo prepararse una sesión de relax en tu propio cuarto de baño de vez en cuando. Por supuesto podrás adaptar todos estos trucos a tus preferencias y usar sólo aquellos productos que tengas en casa. En cualquier caso, si quieres sacarle el máximo partido tu momento de spa y quieres hacerte con unos cuantos productos sin que esto afecte a tu presupuesto mensual, puedes pedir un mini préstamo y dar rienda suelta a la relajación.

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